Haciendo Comunidad

La Comunidad de WordPress en España siempre ha sido muy grande y muy potente. Fuimos de los primeros países en tener WordCamp. De los primeros en tener más de una WordCamp por país. De los primeros en tener todo traducido al idioma patrio, e incluso a las lenguas co-oficiales. De los primeros en trabajar con BuddyPress. Y uno de los pocos que tiene tantísimas Meetups y WordPress Days.

Muchos nos conocemos y hablamos entre nosotros, pero llevábamos un tiempo sintiendo que nos quedábamos cortos, que la comunicación no era fluida. Que nos pisábamos fechas. Y que los voluntarios que quieren participar en WordPress ayudando en los foros o las traducciones, u organizando una Meetup, hablaban un rato con nosotros en una WordCamp y después todo quedaba muy difuso, hasta que se desvanecía.

Intentando solucionar esto, y a la vez ser más organizados, hemos creado un sitio para la Comunidad de WordPress. Si queréis saber más, he escrito sobre todo lo que hemos hecho aquí.

Alarma perdida

¿Qué pasa cuando te despiertas y ves que hay mucha luz entrando por la ventana?

Pues posiblemente que la alarma no ha sonado.

Con la nueva versión de Android, 5.0.1 en mi caso, si programas una alarma en el móvil y después lo apagas para que descanse por la noche, la alarma no sonará y al encenderlo verás un mensaje de alarma perdida.

Es una suerte haberlo descubierto hoy. Si me pasara un día de curso, la metedura de pata habría sido inmensa.

PD.: Android 5.0.1 Hammerhead en un Nexus 5, sin capas. Probad si ocurre también en el vuestro para aseguraros.

Mucho que mejorar

Está claro que en España somos muy críticos. Con todo. Lo hemos sido siempre. Y casi siempre que lo somos en público, además, somos bastante destructivos.

He empezado el 2015 viendo a muchos que trabajan con WordPress, que viven de WordPress, criticando el sistema como si todo estuviera hecho mal.

Todos los sistemas, todos, están en continuo crecimiento. Pasa con la administración, con la sanidad, con la panadería donde compramos el pan… siempre hay pequeños cambios, pequeñas mejoras, pequeños intentos por parte de los trabajadores por hacer que la vida de sus usuarios sea cada vez más sencilla.
En esos cambios no siempre se acierta. Cuando se realiza un cambio, a veces sale bien, y a veces sale mal. Cuando sale bien, se avanza. Cuando sale mal, se aprende y retrocede. Es eso que se llama prueba y error. Y sí, cuando sale mal lo sufren los usuarios. Los modelos teóricos no siempre son eficientes, o exactos. Y nunca cuando tratamos de cómo el usuario va a tratar de utilizar nuestros servicios.

Nuestra sociedad avanza en el campo tecnológico sin freno, y nuestra situación sociopolítica actual está haciendo que tengamos muy poca tolerancia al error. Queremos que todo sea perfecto, siempre. Creemos que es un derecho nuestro. Un derecho adquirido. Lollipop no puede fallar. La cafetera es una mierda porque tengo que darle a dos botones en vez de a uno. El móvil es más complicado de lo que esperaba. El sistema para crear un artículo es demasiado complejo.

Cuando estuve en el colegio tuve que estudiar mucho. Y en el instituto. Y en la Universidad. Y para aprender idiomas. Horas y horas repitiendo frases, estructuras, hablando, escuchando…
Pero vámonos a un ejemplo más común a todos. Nadie se ha subido nunca a un coche por primera vez sabiendo conducir. Hay que saber dónde están los pedales. Cómo pisarlos. Tener en cuenta botoneras, espejos, velocidad, palanca de cambios, el tráfico, los que vienen de frente, los que te acompañan, los que te adelantan… Y aún así, el porcentaje de aprobados a la primera, tanto en el teórico como en el práctico, casi se mantiene en el 50%.

Es costoso, sí. Para aprender algo hay que dedicarle tiempo y esfuerzo. Un poco de estudio, y un poco de constancia. Todas las semanas escucho a alguien que me dice pues yo no sabía que se podía hacer eso. Los aparatos electrónicos y los sistemas de software vienen con manual de instrucciones por una razón: para que aquel que quiera pueda aprender a utilizarlos eficientemente.

Tolerancia al error. Eso no significa que algo sea bueno per se. En nuestro mundo no existen las cosas buenas por sí mismas, porque dependen de cómo el usuario las utiliza. Pero no podemos invalidarlas cuando ni siquiera le hemos dedicado un mínimo de tiempo para aprender a usarlas.

Ahora estoy trabajando con WooCommerce. Trabajar a fondo con una tecnología te hace cómo está preparada, cómo está programada, cómo responde a las exigencias de sus usuarios, y cómo está documentadas. WooCommerce es bueno para montar pequeñas tiendas, pero no es bueno para cosas más grandes. Aún no está preparado para cosas más grandes, o para modificaciones extremas. Y digo aún, porque aspiran a ello, pero todavía no llegan.

¿Podemos decir entonces que WooCommerce es una puta mierda? Eso es lo que se ve en foros y comentarios. Sorprenden, sobre todo, cuando los ves de mano de gente que utiliza esta tecnología como medio de viday que no ha pagado por ella.
Podemos decir, en un momento concreto, que lo que estamos utilizando no vale para lo que nosotros puntualmente necesitamos. Eso no invalida, y no debe invalidar, al software en su conjunto. En tecnología, como ya sabéis, las cosas avanzan muy rápidoAlgo que no nos sirve hoy dentro de dos meses puede ser muy distinto, estar mucho más desarrollado, y adaptarse a nuestras necesidades. Nunca invalidéis un software o un sistema para siempre.

Que no hayas pagado por algo, que sea Software Libre, no significa que no puedas quejarte. Es más, la Comunidad te invita a que lo hagas, pero por las vías adecuadas. No se trata de tener una Comunidad del buenrrollismo. Se trata de ser comprensivos. Y más que de comprensión, se trata de respeto. Hay muchísima gente trabajando, la mayoría gratis, para hacer que tengáis un software, una página, un CMS, un framework, un sistema operativo, un lenguaje de programación, y un largo etcétera, sin tener que pagar por él y con las mejores garantías.

¿Qué os pide la Comunidad a cambio? Que utilicéis las vías correctas para vuestras peticiones, vuestras quejas, vuestras búsquedas de ayuda. Y que en vez de ensuciar el ecosistema, forméis parte de él.

Para WordPress:

Estación de Marchena

La estación de Marchena, en Sevilla, tiene todavía estos artilugios para cambiar las vías.

Están totalmente operativos, y se puede ver al operario saliendo, abriendo los candados con una llave del tamaño de su mano, y girando y moviendo palancas cada vez que se acerca o sale un tren.

Estación de Marchena - 1

Estación de Marchena - 2

Estación de Marchena - 3

Status

Vivir en una urbanización pija es algo extremadamente curioso. La fauna y flora de nuestros alrededores hay veces que ni siquiera tiene descripción.

A esta urbanización llegamos muchos después de que empezara la crisis. Había gente desde antes. Curiosamente, habían pagado unos 300.000 euros por casa, y en aquella época todavía no había cableado de internet ni fibra, ni funcionaban las farolas de las calles. Son esas cosas que te hacen plantearte si hay gente que se compra algo simplemente porque puede. Aunque realmente sabemos que muchos lo hacían por estar al lado del colegio al que iría su niño durante toda su vida escolar, un colegio del Opus con precios relativamente baratos: 10.500 euros al año.
Aún viviendo en la urbanización, y teniendo un trayecto máximo que se puede calcular en unos 800 metros desde la casa más lejana hasta la puerta del colegio, casi todos los padres llevan a sus niños al colegio con sus grandes coches para que el resto los vean. Y digo casi todos, porque algunos van andando: los que tienen asistenta que los acompaña y los recoge.

Algunos años más tarde los precios cayeron hasta casi la mitad. Cuando un bloque de 14 casas salió a concurso por un precio de 44.000 euros por casa, la asociación de vecinos de la urbanización se reunió para tratar el tema. En palabras reales, no querían a nadie con un ford fiesta como vecino, y de ese tipo era la gente que estaba visitando las casas. Y ahí llega uno de los problemas más incontrolables de vivir en sociedad: los vecinos.

En realidad me he liado, porque de lo que os quería hablar es de cómo se mide el status por aquí. En realidad entre vecinos no hay problemas evidentes, y todos vivimos en una especie de armonía. Algún imbécil hay, pero entre más de 200 familias, es un ratio relativamente pequeño y además son fácilmente ignorables. Y, como en todas las pequeñas comunidades, los que tenemos perro somos una piña independientemente de si Audi, polito Lacoste, o Seat Ibiza en la puerta (aunque casi todo el mundo tiene perros inmensos y/o caros). Así que voy a lo que iba.

  • Tiene servicio
  • No tiene servicio
  • Tiene Mercedes, Audi, o coche del tamaño de un apartamento pequeño
  • Tienen mierdicoche
  • Tiene perro de raza
  • Tienen perro de compañía
  • Tienen pozo en casa (¡hay gente que se ha hecho un pozo en el jardín!)
  • Tienen piscina
  • Tienen un césped precioso
  • Han quitado el césped y han puesto concreto
  • Tienen una selva por jardín

Uno de los chavales más trabajadores del barrio es de todo respuesta B, y el que tiene un fumadero de marihuana es todo respuesta A.

Esta urbanización es un nido de estereotipos.