Bogotá – Día 1

Bogotá es una de esas ciudades que conoces y piensas podría vivir aquí.

Ayer las chicas de Platzi, Carolina y Nicole, nos hicieron una ruta por la ciudad. Bogotá es inmensa, y en coche puedes ver lo grandísimo que es todo, y conocer los puntos más interesantes.

Viaje a Bogotá

Viaje a Bogotá

La curiosidad del lenguaje también es entretenida. Aquí los coches se parquean en el parqueadero, y hay montones de sitios culturales y étnicos. Conocimos un poco de los inmensos atascos que se forman en la ciudad, y también estuvimos conociendo el barrio de Chapinero y la Macarena, uno de los barrios históricos que todavía mantienen la arquitectura antigua de la ciudad.

Aquí las calles se organizan como en Estados Unidos. Calles y carreras. Las calles son las pequeñas, las carreras son las grandes avenidas que lo cruzan todo. Para orientarse aquí hay un truco. La montaña está al oriente, y la Carrera 1 empieza allí. Al norte las calles suben de número, al sur bajan. Y así el mapa es mucho más sencillo.

Ayer exploramos también la Circunvalar, la circunvalación, y vimos el principio del parque nacional.

Para comer, Carolina nos descubrió un sitio fantástico. Dentro del Museo del Oro del Banco de la República, que también visitamos, nos encontramos con el Café Museo del Oro. Un sitio estupendo para probar la comida típica colombiana.

Empezamos con una cerveza Club Colombia…

Viaje a Bogotá

… patacones …

Viaje a Bogotá

… empanadas …

Viaje a Bogotá

… ajiaco …

Viaje a Bogotá

Viaje a Bogotá

… calentado patria …

Viaje a Bogotá

… y una frijolada, de la que se me escapó la foto.

Viaje a Bogotá

Después nos hicimos un mini-mercadillo que teníamos cerca, y compramos los recuerdos típicos que me suelo llevar de todos los viajes: imanes de nevera.

Viaje a Bogotá

Viaje a Bogotá

El día dio para bastante. Descubrimos también el Café Oma y que aquí en vez de nata a los cafés le ponen crema chantilly, y las tertulias siguieron hasta la hora de volver a casa.

Los viajes en coche de un sitio a otro también dieron para bastante. Introducciones a WordPress, mucho hablar de apps, y muchas reflexiones acerca de las dinámicas de marketing online. La reflexión del día con la que me quedo fue la de Nicole, hablando de publicidad en los nuevos medios. Según su visión, el problema de los medios que quieren pasar de publicidad tradicional a online es que lo quieren hacer como quien traduce algo del español a inglés, y lo dice en inglés. Ese es el error de las grandes corporaciones. No hay que traducir. Hay que pensarlo directamente en inglés.

El día terminó fuerte. Una cena con cebiches (según la RAE es correcto, y aquí se escribe así) en un peruano, y un Pisco Sour (corrección del nombre que me hizo Ariel), que se llama así porque es un cóctel que tiene pisco (aguardiente obtenido exclusivamente por destilación de mostos frescos de uvas pisqueras recientemente fermentados, utilizando métodos que mantengan el principio tradicional de calidad establecido en las zonas de producción reconocidas) y limón, que no suaviza una mierda los 42º de alcohol.

Viaje a Bogotá

Viaje a Bogotá

Viaje a Bogotá

Mañana es día de trabajo, y pretendemos en el descanso subir a Montserrate. Los Platzi hacen competiciones. Yo voy a subir en teleférico ^^.

Bogotá – viaje de ida

Aquí estamos. Tardamos más de 24 horas en llegar, pero llegamos.

Después de los grandes madrugones y de llegar al tren casi cuando salía, empezamos la aventura.

Viaje a Bogotá

Curiosamente, en el tren y con 4G se trabaja mejor de lo que estoy trabajando ahora mismo aquí, pero todavía no he pasado por las oficinas de Platzi, que supongo tendrán un ancho de banda un poquito mejor.

Y después del tren, Madrid. Un Madrid cada vez más grande y más visual.

Viaje a Bogotá

Siguiente parada: Aeropuerto, T4S. Un sitio al que hay que ir con todas las horas de adelanto que puedas. Llegar de Atocha al aeropuerto son 20 minutos. Después, lanzadera hasta la T2. Checkin. Buscar puertas. Puedes tirarte tranquilamente tres horas dando vueltas por allí. Y si además vas a Estados Unidos, cuenta con que tienes que estar en el embarque hora y media antes, porque tienen que hacerte un nuevo control antes de que pases.

Seguridad pasada, toca ir al avión. Y un detalle del aeropuerto: las escaleras con marcas visuales para saber cuál sube y cuál baja.

Viaje a Bogotá

El avión, grande. Un Airbus A340-300.

Viaje a Bogotá

Viaje a Bogotá

Además, con un detallazo para la cabeza que se agradece mucho después de dejarme la esponjita del cuello en la maleta facturada ¬¬. Aunque no, no es lo mismo. A la vuelta espero no olvidarme, porque se nota un montón.

Viaje a Bogotá

Salimos tarde por un problema en un motor, que soltaba aceite, y tuvieron que arreglaro. Media hora después, estábamos en el aire. Y España se nos quedaba atrás…

Viaje a Bogotá

Pero después de haber comido y de mirar por la ventana de nuevo, un humillo salía por un agujerillo, y no nos habríamos extrañado demasiado (porque de alguna forma tienen que dejar los aviones las marcas en el cielo, ¿no?) de no ser porque uno de los de la cabina salió para hacerle una foto al humillo en cuestión.

20150508_142544_Burst03

Y al rato teníamos tierra de nuevo. ¿Tierra? ¿Pero de aquí hasta llegar no hay un charco así como muy grande y que se tarda en cruzar?

20150508_143030_Burst13

Volvíamos a casa. Seguíamos perdiendo aceite. Hasta las seis de la tarde, dando vueltas por la terminal.
Como anécdota, he tenido una aventura con un servicio técnico por WhatsApp. Se me comió la máquina el dinero, y por WhatsApp el operador me sacó la botella de agua a distancia. Eficiente y rápido.

Viaje a Bogotá

El resto del viaje ya fue monótono. Volvimos a subir a un avión, esta vez un Airbus A340-600. Mucho más nuevo, pantalla individual para entretenimiento, y cargadito de películas y series.

Viaje a Bogotá

Por la hora a la que llegamos, vimos la ciudad de noche. Ahora empieza la aventura.

Viaje a Bogotá

Viaje a Bogotá

Pecando de nuevo

Perdóname, padre, he pecado. Me he confiado. He caído en la tentación. Y hay cosas que nunca cambian.

De un tiempo a esta parte hemos estado viendo bastante publicidad positiva de Ryanair. Comentarios de conocidos, de cómo ahora es más cómodo viajar con Etiopía, que no son como antes. Noticias en periódicos, en televisión…

ryanair_logo_3809

Y no eran noticias. Era, como decía antes, publicidad. Esa publicidad encubierta que ahora hacen, sin aviso ni reparo, en todos los medios de comunicación que están al alcance de su bolsillo. Medios que, por supuesto, se venden sin tenerle ningún respeto a sus lectores, oyentes o televidentes.

Al llegar al aeropuerto, en el mostrador de checkin, hemos visto cómo a un hombre, peruano, le ponían mil y un problemas para subir al avión. El peso combinado de sus dos maletas era de 13 kilos, y se ha encontrado con un “o dejas algo en el aeropuerto, o pagas aquí 30€, o en el embarque vas a pagar 50€”. Y los iba a pagar. Imposible saltarse el registro en el embarque. Sobre todo porque funcionan como la Guardia Civil: se avisan de un puesto a otro.

No digo que no sea lícito: si es norma de la compañía, es norma de la compañía. Lo aceptas al sacar el billete. Pero después hemos llegado nosotros, dos blanquitos, y sin pesarnos las maletas siquiera nos han ofrecido facturarlas sin coste, por nuestra comodidad.

Sí, amigos. Hay clientes de primera y clientes de segunda.

Aunque con Ryanair no hay clientes de primera. Todos somos de segunda o tercera. Porque si pensábamos que algo había cambiado, nos equivocábamos.

La puerta de embarque: la del fondo del aeropuerto. De ahí, a la calle: 4 tramos de escalera y un gran paseo hasta llegar al avión. Y, para terminar, las escaleras del avión. Un total de 1800 metros según el podómetro.

Por suerte, hemos sido consecuentes: hemos escogido para esta prueba un momento en el que los dos estamos relativamente bien de salud, días sin lluvia, y con temperatura agradable.

Es sólo el principio del viaje, y ya damos la prueba con Ryanair como fallida. No sólo no han mejorado. Han eliminado tripulación de cabina (hay un auxiliar menos)1, los viajeros siguen teniendo que recorrer las pistas del aeropuerto para llegar al y del avión, y siguen teniendo que bajar y subir escaleras para entrar y salir de la terminal y del avión.

Esto hace que viajar con Ryanair sea inviable en un viaje programado con tiempo, o en momentos con alguna dificultad de movimiento. Asíque lo mantenemos dentro de la lista de compañías inaccesibles para volar.

Dentro de nuestro horario dentro del avión, hemos tenido el siguiente programa:

  • 7:10 despegue
  • 7:18 primera venta de comida
  • 7:25 segunda venta de comida
  • 7:37 venta de rasca y gana
  • 7:43 tienda duty free

La aventura completa por los aeropuertos y las terminales finales se ha saldado con un total de 5Km. El podómetro está muy contento, pero nosotros no tanto. El low cost es low cost por algo, que nunca se nos olvide.

Desde aquí aprovecho y hago también una pequeña reivindicación: por favor, cursos de dicción para los tripulantes de cabina. Por favor. Si yo, andaluz, no me entero de una mierda de lo que dicen, el resto no quiero imaginarme lo que sufren. Y en inglés, supongo que los de Manchester y poco más son capaces de entender ese susurro masticado con el que le hablan a ese teléfono descuartizado.

Y, para terminar, la fanfarria al llegar… Qué pena no haberla grabado.

1 El artículo lo escribí en en avión. Al bajar descubrimos que había una persona más que no había aparecido por el avión en ningún momento. Un amable lector nos lo ha hecho notar también en twitter, y lo he corregido.

La semana que viene, en WordCamp Barcelona

Este año la temporada de congresos empieza fuerte. Tenemos nada menos que cinco ya en calendario, y empezamos este año por Barcelona.

Wordcamp Spain

Del año 2008 al año 2010 se celebró en Barcelona el gran evento WordPress: la WordCamp Spain. Un evento en el que muchos nos conocimos y empezamos a trabajar juntos. Se crearon sinergias, e incluso se organizó lo que ahora es la traducción de WordPress en Español. En su página de WordCamp Central podéis ver las antiguas referencias, y también podéis entrar a WordCamp.es. Y es ahí, en su web, donde encontramos el mensaje que hizo que WordCamp Spain desapareciera:

Queridos/as wordcampers.
Si bien hemos disfrutado de 3 años de actividades en Barcelona con un evento único a nivel nacional, Automattic ha decidido descentralizar las WordCamps de manera que cada provincia/localidad pueda organizar su evento, ayudando a llegar a más gente.
Queremos anunciaros el fin de una etapa y el comienzo de otra en cuanto a las WordCamp en España.

Aunque la decisión no fue de Automattic, sino de la WordPress Foundation (podéis encontrar más información acerca de la diferencia entre Automattic, WordPress, WordPress.com y la fundación en WordPress versus Automattic), la cosa estaba clara: WordPress estaba creciendo, su comunidad también, y se hacía necesario para muchos que no hubiera sólo un evento anual. Y llegaron las llamadas WordCamps locales. 

Sevilla recogió el testigo y montó el primer grupo local de usuarios de WordPress, WordPress Sevilla, y la primera WordCamp local. Muchos grupos locales aparecieron después, con sus meetups, WP Day, y WordCamps.

Y ahora, WordCamp Barcelona

tDTd16Lk

WordCamp Barcelona nace, 5 años después de la última WordCamp Spain, como iniciativa del grupo local de WordPress Barcelona.

En esta WordCamp, los chicos de WP Barcelona han querido hacer algo distinto, y han organizado tres días de encuentro.

El primer día, Barcelona Day, será un día en el que todos los que vengan de fuera podrán conocer la ciudad acompañados de WordCampers locales y podrán pasar un día de lujo.

El segundo, Contributor day, será un día en el que nos centraremos en la Comunidad de WordPress y en cómo ayudar.

Y el tercero, Open Sessions, será el día de charlas.

Aunque mi perfil es sobre todo técnico, en WC Barcelona me han pedido, como me viene ocurriendo desde hace ya un tiempo, que hable de Comunidad. Y es que WordPress es el CMS más utilizado del mundo y es usado para casi la cuarta parte de todo internet por algo. No sólo por su software, por su capacidad, o por su calidad. Es, sobre todo, por su Comunidad.

Así que el día 25 de abril, a las 15:00, estaré, cumpliendo el programa, hablando de Comunidad: WordPress desde dentro.

Contributor day

Pero no voy a la WordCamp sólo a contar cosas y a aprender de muchas otras personas. Voy también a echar una mano en el Contributor Day.

Aprovechando que los chicos de Humanmade están de road trip (puedes seguir sus aventuras en su hashtag de twitter, #hmroadtrip), hemos organizado un día de Contribuidores bastante interesante:

  • Petya Raykovska, lead de traducciones y Polyglots, y Jenny Wong, lead de Comunidad en Human Made,  se harán cargo de las traducciones y enseñarán a los que quieran echar una mano cómo funciona GlotPress (nuestro software de traducciones)
  • Robert O’Rourke ayudarán a los que quieran a familiarizarse con el core de WordPress, con cómo se ponen tickets, cómo ayudar probando parches…
  • Franz Vitulli se centrará en ayudar a los asistentes a familiarizarse con los foros de soporte.
  • Joan Artés se encargará de la parte de temas, enseñando a los asistentes a cómo revisar temas para asegurar su estabilidad
  • Yo me centraré sobre todo en las traducciones de vídeos. En hacer que la información relevante que se cuenta en otras WordCamps, e incluso la que se cuenta en las nuestras en inglés, esté disponible en español para todo aquel que quiera ver los vídeos y entenderlos.

Además, haremos sesiones en plan desconferencia. Si alguien quiere aprender de algo y otro alguien puede contarlo (como, por ejemplo, una sesión del estado de las traducciones por parte de Petya), se montarán y harán sobre la marcha en el mismo espacio.

Experiencia WordCamp

Y, como siempre, lo mejor de todo es aprender, compartir, y divertirse. ¿Vas a estar cerca de Barcelona el 24 y el 25 de abril? No te lo pienses. Vente a WordCamp Barcelona. ¡Quedan pocas entradas!

P.S.: ¿Qué esperar de una WordCamp? Toda la información en el enlace.