WordCamp para desarrolladores – Sevilla 2019

Pues nos hemos liado la manta a la cabeza y otra vez estoy liado en una WordCamp. Una WordCamp que tiene un gran equipo, y que tiene este año como cabecilla a David Navia, un extranjero de esos que se ha dado cuenta de que como en Sevilla no se vive en ningún sitio 😋 (salvando la caló de 8 meses al año 🙄) y que decidió un día que quería colaborar en una WordCamp. Pero él a lo grande: si lo voy a hacer, lo hago bien. Así que nos solucionó pronto eso de tener que rotar de lead cada cierto tiempo, porque se ha metido de cabeza.

Aparte de los cambios en el equipo de organización, en Sevilla este año también hacemos algo distinto. Mientras que estábamos organizando hubo cambios de fechas. El sitio que teníamos buscado, el auditorio de Global Omnium de dentro del Acuario de Sevilla, tenía problemas de disponibilidad. Y con esos cambios, pero sin querer irnos bajo ningún concepto del Acuario (el auditorio es la leche a muchos niveles, ya lo veréis, y la zona del acuario tiene todo lo que necesitamos: accesibilidad, fresquito, cosas que hacer…) el equipo buscó más sitios. Y encontramos que podíamos hacer cosas en la ETSII. Y teníamos disponibles varios sitios de coworking. Y al final, todo eso hizo que nuestro lead propusiera algo diferente al equipo: seguir la estela de Denver o Chicago, o de otras comunidades como la de Drupal con los DrupalDevDays, y organizar algo diferente: una WordCamp para desarrolladores.

Los que me conocéis sabéis que soy defensor de que una WordCamp es un evento de difusión de WordPress y que todo el mundo tiene cabida. De hecho, muchos del equipo de organización tenemos muchas WordCamps a nuestras espaldas. En el equipo hay gente que ha organizado la primera WordCamp de ciudades, la primera Meetup oficial, y el primer WordPress Day. Algunos de nosotros fuimos motor de cambio para que los Developer Days de los domingos de las WordCamps cambiaran a Community Days, algo donde toda la Comunidad podía meter mano, porque el espíritu de WordPress es colaborar y aprender. Somos gente que nos hemos arriesgado cuando hemos creído que era el momento y hemos intentando hacer cosas nuevas.

Seguimos pensándolo, y por eso esta nueva aventura nuestra no tiene la URL de siempre, sino una que la distingue como un evento distinto: https://2019-developers.sevilla.wordcamp.org/. ¿Qué evento? Algo que en tecnología se llama un flavour. Un sabor. Como en las distribuciones de linux. Un evento basado en una WordCamp, pero que no es exactamente una WordCamp. Y así surgió nuestra WordCamp para desarrolladores. ¿Y por qué WordCamp para desarrolladores? Pues porque si veis la URL que tenemos, lo que hemos hecho es traducir el for developers por para desarrolladores. Aunque quizá sea mucho más adecuado decir que estas es una WordCamp sobre desarrollo.

¿Y por qué el cambio de nombre? ¿Era necesario? Pues creemos que sí. Porque si por limitaciones de espacio sólo podemos tener un track, y va a ser un track únicamente técnico, queremos que cualquiera que se acerque a mirar sepa qué se va a encontrar. Porque no es una WordCamp al uso. Como decía antes, es un sabor. Pero esto sigue una WordCamp. Es WordPress. Es Comunidad. Y a ella nos debemos.

Este año vamos a tener en España 11 WordCamps, y alguna de ellas va a estar muy cercana a la nuestra en fechas y en localización. Después de estudiar proscontras, también hemos visto qué estaban haciendo otras comunidades. Berlín tiene 3 meetups: beginners, mid y devs. Madrid está organizándose para arrancar su Meetup Dev dentro de poco, y eso puede desembocar en otra WordCamp para desarrolladores. Pero lo importante es lo importante. Somos una Comunidad local, y organizamos eventos para nuestra Comunidad local (a los que, obviamente, todo el mundo está invitado, como ocurre en todas las WordCamps del mundo). En nuestro entorno cercano hay una necesidad de especialización cada vez mayor, y hay mucha gente que empieza a la que le cuesta encontrar un itinerario de aprendizaje, o cómo organizarse para hacer según qué cosas. Y hemos visto que hace unos años (no tantos) no teníamos esa necesidad, pero que hoy en día cada vez es más necesario un evento enfocado a desarrolladores, donde se vean cosas más técnicas, donde se pueda subir el nivel, donde veamos cosas nuevas y más avanzadas. Creemos que esas charlas técnicas son buenas para todos, y además se quedan en WordPress.tv.

Hemos partido de que el motto de WordPress es CODE IS POETRY, y hemos decidido crear un evento para democratizar el código y acercarlo a todo el mundo.

¿Qué queremos conseguir? Queremos que los asistentes tomen este fin de semana como una masterclass. Que sea un lugar donde puedan aprender de cosas muy concretas en profundidad (o toda la profundidad que nos permita el tiempo). Que puedan preguntar sus dudas. Que tengan a su disposición a los ponentes. Que sea lugar de encuentro entre técnicos y empresas. Y que sea también un espacio que cualquiera que no sea del ecosistema WordPress, pero que sí sea afín a los entornos de desarrollo, o a PHP y Javascript, pueda aprovechar para aprender algo nuevo. Queremos seguir acercándonos, como en todas las WordCamps, a los newbies. Pero esta vez, queremos hacerlo de forma específica a aquellos que conozcan los entornos de desarrollo.

Por supuesto, no queremos dejar a nadie fuera. Por eso, para toda persona que esté interesada en aprender más, en seguir creciendo, o que quiera acercarse al desarrollo, tendremos durante el viernes talleres de iniciación (además de intermedios y avanzados para los que quieren seguir ampliando conocimientos) para que tengan las herramientas básicas para aprovechar el sábado (aunque posiblemente tendréis que volver a ver las ponencias tranquilamente en casa para sacarles todo su jugo).

También nuestra intención es hacer esta WordCamp lo más accesible posible a todas aquellas personas a las que le pique el gusanillo de seguir aprendiendo pero crean que esto se les escapa de las manos. Estamos preparándolo todo para tener el horario cuanto antes y que tengáis tres meses para prepararos para lo que viene. ¿Qué vamos a hacer? Itinerarios, a través de charlas y ponencias de WordCamps y meetups que están en WordPress.tv, para cada una de las charlas. Para que cuando asistáis a las diferentes ponencias tengáis todas las herramientas para aprovecharlas al máximo.

¿Eso que significa? Que queremos que quien venga sea porque quiere utilizar este evento como una oportunidad para seguir creciendo como profesional. Y por eso vamos a pedirle a nuestros ponentes, en algunos casos, que suban un poco el nivel 😉.

Sinceramente creo que nos va a quedar un evento de 10. Por el espacio, por la gente, por el equipo, por las propuestas que ya tenemos, por los asistentes… Va a ser un eventazo. Por supuesto, igual que una WordCamp no interesa a todo el mundo, una WordCamp para desarrolladores tampoco le interesará a algunos miembros de la Comunidad WordPress (y a la vez, le interesará a alguno de fuera que piense que puede aprender de nuestro ecosistema). Con eso contamos. Pero igualmente sabemos que, aunque os pueda no interesar, contamos con vuestro apoyo como miembros de la Comunidad y como Comunidad local 😊.

Por mi parte, espero ver a muchas caras conocidas en Octubre, y estos meses en redes, mientras le damos forma juntos a todo esto. Todos en el equipo estamos entusiasmados y a tope con la organización, que con todo lo planteado (y lo que queda por publicitar) no es nada fácil, pero estamos seguros de que si venís vais a vivir una experiencia inolvidable. Por supuesto, habrá copas, networking, risas, fiesta, y todo lo que podéis esperar del equipo de Sevilla 😉. ¡Os esperamos!

Nota final a los críticos (y es lo último que voy a decir sobre el tema, porque tenemos metas que conseguir y discutir consume mucho tiempo): si en algún momento habéis pensado que un puñado de gente como el equipo de Sevilla, que siempre ha roto moldes y esquemas, y que está más que harto de las etiquetas que limitan a los colectivos y siempre ha luchado contra ellas, ha querido poner una etiqueta que fuera más allá de ser meramente descriptiva para limitar vuestro acceso o vuestra libertad, amparados además bajo el paraguas de la Fundación… hacéoslo mirar.

 

Actualizaciones de software

¿Puede una actualización de software ser crítica?

Cuando pensamos en una actualización de software, siempre pensamos en nuestro sistema operativo, o en nuestro móvil. Los que trabajamos en tecnología, también nos preocupamos del software con el que trabajamos a diario , aunque cada día menos, porque cada vez más existen suscripciones mensuales que nos ahorran quebraderos de cabeza. Y nos preocupamos de tener actualizados nuestros sitios webs, y los paneles…

Pero hay actualizaciones que pueden ser críticas. La actualización de un banco, por ejemplo. O, en estos días, la actualización del software de Boeing. Un error en la lectura de los sensores parece ser la causa de que el avión eche el morro hacia abajo. Y hace dos días, otro avión se clavó en el suelo, destrozándose por completo y sin dejar supervivientes.

Tener a gente bien formada y especializada es un requisito importante. Pero, sobre todo, no os olvidéis de invertir un extra de tiempo (y de dinero si sois los clientes) en testear el software. Puede salvaros de muchos problemas posteriores.

 

 

Fin del interludio

23 entradas en 2017 y esta es la tercera de 2018. Casi en agosto.

No voy a decir que todavía estoy reponiéndome de nada, porque mentiría. Pero sí he estado ocupado en saber cuál es mi lugar en el mundo. En este. En el de ahora. En el que compartimos.

La realidad es la que es. Puede que dentro de 20 años, o de menos, el cambio climático nos haya hecho arder por culpa de la radiación o de las basuras. O que muramos de inanición por falta de comida por cosechas perdidas por la misma razón. O también puede que suframos una pandemia horrible porque vuelvan enfermedades gracias al movimiento antivacunas. O la gente morirá en masa por tratarse con agua con azúcar (homeopatía). O, quién sabe, que nos caigamos por el borde de nuestra tierra plana.

Incluso sin todo eso que comentaba, la vida es finita. Y hay que aprovecharla al máximo. Me he tirado los últimos 6-8 meses entre preparando cosas para el futuro y viviendo el presente, día a día, con la gente con la que me sentía y me siento más a gusto. Intentando hacer sólo lo que me apetecía en cada momento. Intentando no hacer nada por compromiso, pero a la vez siguiendo esa máxima que hace poco volví a escucharle a uno de los Javis: si alguien que te importa te pide un favor y puedes hacerlo, hazlo. Y volviendo a buscar mi lugar en el mundo. Sí, otra vez. Los cambios son revoluciones. Y uno tiene que sentirse bien con lo que hace en cada momento.

Lo que he estado haciendo hasta ahora siempre me ha encantando, y nunca lo voy a dejar. Pero también ha llegado el momento de dar rienda suelta a mis inquietudes y de ponerme a hacer cosas distintas que siempre he querido hacer. Por suerte, como siempre me ha pasado, tengo detrás una familia que siempre me apoya en cada locura que se me ocurre porque también piensan que la vida está para disfrutarla.

Me quedan en el tintero cerca de 50 borradores y muchas WordCamps que contar. Todo llegará. Por ahora me he propuesto sacar un ratito al día para volver a tener una presencia aquí. Y empiezo en un rato, contándoos mi nueva locura.

 

WordCamp Sevilla 2018

Este fin de semana tenemos una nueva edición de WordCamp Sevilla.
 
Siempre se me antoja que nuestra WordCamp es una cosita familiar donde estamos a gusto, aunque en 2015 montáramos la Europea.
 
Para los que no os habéis enterado de que este finde tenemos sarao, tenéis un cartelito interesante en https://2018.sevilla.wordcamp.org/programacion/
 
Este año hemos querido que la gente nueva se vuelva a sentir a gusto viniendo a una WordCamp y aprendiendo, incluso si no tienen ni idea de WordPress o “solo” tienen un blog.
 
Ya sabéis. Va como siempre. Un precio reducido para 23 ponencias, comida de los dos días, after party, regalitos incluyendo camiseta, etc. Si no tenéis plan de fin de semana, ya estáis tardando 🙂
 

2017

Ahora que todo el mundo hace balance del año que ha pasado, me toca hacerlo a mí también. 

Este año no tengo sentimiento de fin de año. Está siendo un día más, que tengo la suerte de poder compartir de la familia. Sí, hay días especiales. Pero supongo que se diluyen cuando intentas que todos lo sean. 

Empecé 2017 diciéndole el último “te quiero” a Fran un 1 de enero a la 1 de la mañana. Lo perdí, como lo perdimos todos, dos días después. Perdí también el norte y gané dolor. Y empecé una carrera titánica para conseguir recuperar mi salud perdida.

Hoy es el último día del año. En esta carrera de fondo de 365 días, he recuperado mucho de mi salud. Cada vez que he pensado que ya estaba bien, me he encontrado que a la semana siguiente estaba aún mejor. He perdido kilos. Me he olvidado de lo que es un mareo. Una inestabilidad. Y de lo que es tener el miedo constante a que me salte el desfibrilador. En definitiva, en este año he vuelto a ganar la libertad. 

2017 ha venido con muchas pruebas a superar. Certificados de defunción, papeleos, cosas por cerrar, cuentas en redes sociales… Trabajo, trabajos perdidos, proyectos frustrados, y nuevos proyectos con nuevas perspectivas de futuro. Recoger los restos de una vida mientras recompones la tuya. 

En un determinado punto, el día de mi cumpleaños, decidí que no podía continuar. Que necesitaba hacer un reset. No podía seguir con todas las cosas que eran de los dos. Necesitaba seguir con las que fueran mías. Y decidí empezar de 0. Plantearlo todo de nuevo. Relaciones, amistades, formas de hacer las cosas… Y quien ha querido estar ha sido bienvenido.

En este 2017, sobre todo, tengo que agradecer inmensamente los compañeros de viaje que he tenido. Mi familia, por supuesto. Que ha estado ahí siempre, y cada vez que lo he necesitado. A mis amigos. A los que me acompañaron en todo el proceso, y que siguen estando a mi lado. Y a los nuevos. A los que he conocido y me han acompañado de alguna forma en este 2017, espero que sigáis estando a mi lado durante 2018. Y que, ahora que todo está mejor, nos veamos mucho más.

2018 está a la vuelta de la esquina, y mi familia política ha decidido no celebrar la Navidad. Ni este año, ni nunca más he llegado a oír. Soberana colleja os habría pegado Fran. Estos días son momentos de celebrar que podemos estar con los nuestros. Con los que quedan. La muerte es un proceso natural. A todos nos va a llegar. Lo sabíamos. Lo sabemos. Y tenemos que disfrutar el día a día al máximo. Con la gente a la que queremos. Con la gente con la que nos sentimos bien. Con quién nos sentimos acompañados y con el corazón lleno. 

2017 me ha traído varias sorpresas personales. Gente a la que he conocido mejor, y personas nuevas que han llegado a mi vida y a las que tengo que agradecerles todo lo que hacen por mí, y el tiempo que han pasado conmigo.

El destino es caprichoso. Alguna vez lo conté. Fran y yo, siendo vecinos, nos conocimos por Badoo. Bendito internet. Y quizá esta historia de 2017 habría sido distinta si un día 1 de mayo no me hubiera atrevido a mandar un mensaje. O si un 30 de mayo alguien no hubiera querido quedar conmigo para tomar algo. Pero pasó. Nos vimos. Conectamos. Repetimos. Me encontré con una persona que quiso preocuparse por mí. Que quiso que yo fuera importante para él y para su vida. Que me aceptó cerca con todas las taras y problemas que tenía sobre mí en ese momento. Y ahora puedo decir que tengo uno de los mejores amigos que podría desear. Alguien que no quiero que esté conmigo también en 2018, sino durante el resto de mi vida. Un amigo de esos que son para siempre. Uno entre un millón. 

2018 va a ser un año distinto. Con salud, convicciones, la cabeza clara, y con la mirada hacia adelante. Hemos aprendido mucho en 2017. No olvidamos a los que se quedaron en el camino. Ahora, nuestro proyecto sigue. Vamos a seguir preocupándonos por los que son, y por los que están. Por los que quieren estar con nosotros. Y por los que nos hacen estar felices todo el día sólo con estar cerca aunque te canses de oír es que te ríes por todo. 

Si queréis sacarle a todo esto una moraleja, aquí va. 

  • Vivid. Intensamente. Con control, pero con fuerza y determinación. 
  • Disfrutad. De todo. 
  • Reíd. Y buscad siempre el lado positivo de las cosas. 
  • Amad. También a los amigos. 
  • Dejaos conocer. Y daos la oportunidad de conocer a gente nueva. Hay diamantes ahí afuera. 
  • Recordad el pasado. Aprended de él. Pero no permitáis que dicte vuestro futuro. Ese es sólo vuestro. 

Y os equivocaréis en decisiones, y necesitaréis ayuda. Y entonces, ahí, estarán los amigos. Vuestra familia de elecciónY de la mía, aunque dispersa, no puedo estar más orgulloso

Gracias por haber hecho de este 2017 un año de transición estupendo. Mañana, al otro lado, seguiremos caminando juntos. De nuevo, gracias por todo. 

 

Aires de cambio

Ayer fue uno de esos días raros.

Ayer Fran y yo habríamos celebrado 10 años juntos. Ya os imagináis, sentimientos a flor de piel y todas esas cosas. Así que decidí, cuando terminé de trabajar, quitarle el sonido al móvil (bendito modo prioridad) y dedicarme el resto del día para mí.

Aún así, estuve un buen rato también escribiéndome con un buen amigo. Recordándole, y recordándome, por qué somos amigos. Por qué nos queremos. Y por qué nos necesitamos. Es curioso cómo alguien llega a tu vida y simplemente conectáis. A él le recordé por qué era importante a la hora de comer. Y por la tarde me tocaba a mí.

Ayer estuve recordando cómo conecté con Fran. Me tiré en el sofá con el ordenador, y me puse a revisar antiguas fotos. De nuestros viajes. De nuestros aniversarios. De aquel que pasamos en el campo, con la chimenea, viendo House en blanco y negro en una tele antigua con los cables de AV conectados a una PSP Go. Los de Londres. Los de París. El espectáculo del Moulin Rouge. El sitio donde comíamos bagels todas las mañanas… Fotos y fotos y fotos que pensé que iban a traerme un día de esos que te hacen estar regular.Y fue todo lo contrario.

Ayer me encontré viendo fotos con la ilusión de quien rememora un viaje y se lo está contando a los amigos. Me descubrí pensando en gente que me gustaría que hubiera estado aquí ayer mientras hacía ese recorrido por el pasado, y pensando en voz alta esto tenemos que hacerlo juntos ahí tenemos que ir juntos.

Estos días sé que no van a ser fáciles. Nunca voy a olvidar ese día 1 de enero a la 1 de la mañana, la última vez que Fran y yo nos dijimos te quiero. Pero sí voy a olvidar las noches de hospital. Las carreras, los agobios, los sofocos. Y todo eso que no sirve para nada y que no son buenos recuerdos.
Y los voy a olvidar, en gran parte, porque vosotros estáis aquí. Los amigos de siempre, y los nuevos que he hecho en el camino. Los que no me habéis dejado caer. Los que habéis estado apoyándome durante meses a cada paso. Los que habéis puesto empeño en hacerme sonreír. En ver más allá, y más adentro. A los que me habéis enseñado, de nuevo, a vivir. A quedarme, como siempre, sólo con los buenos recuerdos. Y a aprender de todos los demás, y desterrarlos de mi vida.

La lista es más larga de lo que creía. Moi, César, Inés, Javi, Lorena, Carlos, Diego, Silvia, María, Olga, Isra, Pedro… Y, por supuesto, mi familia. Que siempre está. Contra viento y marea. Gracias por estar ahí y seguir estando. Esto va remontando cada vez un poco más, y espero que el año que viene sea un año maravilloso para todos.

 
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