Migrando

Hemos pasado mucho tiempo ya en PiensaSolutions. Pero cuando ya tienes un puñado de dominios y empiezas a ver que se te quedan cortas las tasas de transferencia, el espacio, el número de correos…. y además el precio empieza a dispararse, es el momento de plantearse otras cosas.

Estuvimos mirando la opción de DreamHost de la que tan bien la gente habla. Tener un multihosting para todos los dominios (infinitamente más barato que lo que tenemos ahora, sin duda.

Al final, después de mucho mirar, me he decidido por el que me recomendó un amigo: Servage.net.

Espacio de sobra, todo ilimitado, multidominio, multihosting, subdominios, correos…

Ahora mismo estoy en el campo con los niños, pero ya he migrado dos de los dominios (qué lujo sólo tener que comprar el dominio y añadir el espacio y las dns al hosting…) y va genial.

En semana santa migraré el resto y os contaré.

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Es el fin

Ha sido como si nos mataran.

xtorrent
Xtorrent
, el buscador/descargador de torrents por excelencia, cierra.
Era un buen programa. Muy bueno. Llegar, buscar, y búsqueda exhaustiva en todos los lugares que le tuvieras configurado.

Ahora tengo que buscar las fuentes de lo que se estaba descargando, que era mucho, y cambiar de programa.
Usuarios de mac, ¿qué me recomendáis? ¿Transmission? ¿Tomato Torrent?

:(

((El programa sigue existiendo. Pero ahora hay que abonar $20 para poder utilizarlo.))

Skar

Es la forma de llamar en la calle a los scarification tattoos, escarificaciones en la piel (incisiones) con la intención de que dejen una cicatriz que haga algún dibujo determinado.

En Sevilla empezaron a verse hace unos dos años, y hay un local que ya las hace de forma profesional (que yo sepa).

Este ejemplo apareció en el fotolog de tattoo_boy.
Me duele al verlo.

Skar

Por favor…

Por favor, absteneos de postear en un foro público.

Foro de Otaku Shin.

La frase nos hizo reír el fin de semana. Os pondría el enlace al artículo en cuestión, pero han borrado todos mis mensajes del foro (público y sin censura, libertad de expresión se llama).

Esto viene de largo, una polémica que se ha creado en torno a la organización del Salón Manga de este año, en el que ya no estamos ni Shinji ni yo llevando el Karaoke, ni Shinji por sí solo en organización. Este año hemos desaparecido, nos hemos ido a formar parte de Imperio Saiyan y a montar Garazasshi por culpa de todo eso, que no merece ni mención.

Esperemos que los nuevos tiempos sean mejores que los pasados, como nos ha estado pasando en estas dos últimas jornadas, en las que ya hemos ido representando al Imperio.

Más noticias, próximamente. Últimamente el mundillo está en bronca.

This is love

Lo ha escrito Nagash en el foro de wiccanos.

Amor Gay.

Por Arturo Pérez Reverte.

Nunca antes me había fijado en la cantidad de parejas homosexuales que se ven paseando por Venecia. Los encuentras caminado por los puentes, a la orilla de los canales, cenando en los pequeños restaurantes del casco viejo. No suele tratarse de dúos espectaculares, sino todo lo contrario: gente discreta, tranquila, a menudo con aspecto educado. Mirando a los demás aprendes cantidad de cosas, y en el caso de estas parejas siempre me encanta sorprender sus gestos comedidos de confianza o afecto, el reparto convencional de roles que suele darse entre uno y otro, la ternura contenida que a menudo sientes flotar entre ellos, en su inmovilidad, en sus silencios.

Pensaba en todo eso el otro día, a bordo del vaporetto que cubre el trayecto de San Marcos al Lido. Sobre la laguna soplaba un viento helado, los pasajeros íbamos encogidos de frío, y en un banco de la embarcación había una pareja, hombre y hombre, cuarentones, tranquilos. Se sentaban muy juntos, apoyado discretamente un hombro en el del compañero, en un intento de darse calor. Iban quietos y callados, mirando el agua verdegris y el cielo color ceniza. Y en un momento determinado, cuando el barco hizo un movimiento y la luz y la gama de grises del paisaje se combinaron de pronto con extraordinaria belleza, los ví cambiar una sonrisa rápida, fugaz, parecida a un beso o una caricia.

Parecían felices. Dos tipos con suerte, pensé. Aunque sea dentro de lo que cabe. Porque viéndolos allí, en aquella tarde glacial, a bordo del vaporetto que los llevaba a través de la laguna de esa ciudad cosmopolita, tolerante y sabia, pensé cuántas horas amargas no estarían siendo vengadas en ese momento por aquella sonrisa. Largas adolescencias dando vueltas por los parques o los cines para descubrir el sexo, mientras otros jóvenes se enamoraban, escribían poemas o bailaban abrazados en las fiestas del Instituto. Noches de echarse a la calle soñando con un príncipe azul de la misma edad, para volver de madrugada, hechos una mierda, llenos de asco y de soledad. La imposibilidad de decirle a un hombre que tiene los ojos bonitos, o una hermosa voz, porque, en vez de dar las gracias o sonreír, lo más probable es que le parta a uno la cara. Y cuando apetece salir, conocer, hablar, enamorarse o lo que sea, en vez de un café o un bar, verse condenado de por vida a los locales de ambiente, las madrugadas entre cuerpos Danone empastillados, reinonas escandalosas y drag queens de vía estrecha. Salvo que alguno -muchos- lo tenga mal asumido y se autoconfine a la alternativa cutre de la sauna, la sala X, la revista de contactos y la sordidez del urinario público.

A veces pienso en lo afortunado, o lo sólido, o lo entero, que debe de ser un homosexual que consigue llegar a los cuarenta sin odiar desaforadamente a esta sociedad hipócrita, obsesionada por averiguar, juzgar y condenar con quién se mete, o no se mete, en la cama. Envidio la ecuanimidad, la sangre fría, de quien puede mantenerse sereno y seguir viviendo como si tal cosa, sin rencor, a lo suyo, en vez de echarse a la calle a volarle los huevos a la gente que por activa o por pasiva ha destrozado su vida, y sigue destrozando la de los chicos de catorce o quince años que a diario, todavía hoy, siguen teniéndolo igual que él lo tuvo: las mismas angustias, los mismos chistes de maricones en la tele, el mismo desprecio alrededor, la misma soledad y la misma amargura. Envidio la lucidez y la calma de quienes, a pesar de todo, se mantienen fieles a sí mismos, sin estridencias pero también sin complejos, seres humanos por encima de todo. Gente que en tiempos como éstos, cuando todo el mundo, partidos, comunidades, grupos sociales, reivindica sus correspondientes deudas históricas, podría argumentar, con más derecho que muchos, la deuda impagada de tantos años de adolescencia perdidos, tantos golpes y vejaciones sufridas sin haber cometido jamás delito alguno, tanta rechifla y tanta afrenta grosera infligida por gentuza que, no ya en lo intelectual, sino en lo puramente humano, se encuentra a un nivel abyecto, muy por debajo del suyo. Pensaba en todo eso mientras el barquito cruzaba la laguna y la pareja se mantenía inmóvil, el uno contra el otro, hombro con hombro. Y antes de volver a lo mío y olvidarlos, me pregunté cuantos fantasmas atormentados, cuántas infelices almas errantes no habrían dado cualquier cosa, incluso la vida, por estar en su lugar. Por estar allí, en Venecia, dándose calor en aquella fría tarde de sus vidas.

I Otaku-Jornadas

Ya están listas.

Todavía estoy terminando de pasar los últimos DVD de música (llevamos cerca de 300Gb en material audio/video) y tengo que ir a hacer las últimas compras (unos 100 paquetes de Ramen, 7 botellas de Sake, 20 cuencos de sopa…) para unas jornadas que prometen mucho.

Iremos representando a la nueva Asociación (Garazasshi) y presentaremos allí también el primer número de nuestra revista on-line (ya os pondremos la info por aquí).

Vamos también representando al Imperio, y su presidente, Gran Vegeta, está llegando a Jerez en estos momentos.

Imagen de Frontera Otaku

Todo, por supuesto, aderezado con las motos de rigor.

¡Y con el pelo azul! Ayer hice una locura en la peluquería, y esta mañana otra en el baño. Tengo las manos de colores… pero qué se le va a hacer.

Nos vemos ;)