Comunidad

small¿Hay algo mejor que preguntarle a alguien que ha hecho un trabajo fantástico y único unas nociones de cómo lo ha hecho para mejorar un trabajo propio, y que te pase el código, te lo comente, te lo explique en su ordenador, te de su tarjeta, su correo, y te diga que si tienes cualquier problema o pregunta le pegues un grito?

¿He oído Software Propietario?

Difícil de explicar

wcsf-skyscraperEstar aquí te hace pensar de forma distinta. Esto no es Sevilla. No es España. No es Europa. Pero, además, el concepto es distinto.

Estos días, sobre todo hoy, hemos vivido algo que allí creemos impensable. Es difícil de describir. En Sevilla… allí nosotros no somos más que unos frikis que trabajamos con una cosa que se llama WordPress. Quizá podemos intentar explicar por qué usamos WordPress, qué le vemos, por qué nos gusta tanto, y un poco de la pasión que sentimos por lo que hacemos. Pero casi siempre cae en saco roto. No es fácil de explicar, y tampoco de entender.

Ahora estamos en San Francisco. En la WordCamp. Y estamos rodeados de gente que comparte nuestra misma pasión, nuestra misma forma de ver las cosas. Utilizan un software que les enamoró, para el que desarrollan, que es su medio de vida. WordPress tiene sólo cinco años de vida, pero quizá por eso mismo es como nuestro niño pequeño. Forma parte de nuestras vidas. De nuestra forma de ver las redes. De ver los blogs. En definitiva, de nuestra forma de ver internet.

Yo empecé con Blogger allá por el 2001. No terminó de convencerme el sistema privativo (aunque tuviera montado un self-hosted) y me monté mi propio blog usando Software Libre. Empecé con K-Log, modificándole un poco el código. Y cuando Pedro Laguna y Brero me lo reventaron, pasé a B2. Con el tiempo, B2 evolucionó en WordPress.

Cuando ves nacer una tecnología, ves cómo funciona, y le metes mano (la entiendes), las relaciones son distintas. Hay algo que hace que nuestra relación con WordPress sea distinta que con el resto de software o hardware que utilizamos. Y la gente de aquí también nos hace sentir distintos.

Si bien trabajamos juntos en el trac, desvirtualizar a la gente siempre es algo maravilloso. Y cuando todo el mundo es como es la gente aquí, todo es distinto. Puedes dar una charla encima de una tarima, pero sólo eres alguien más. Al principio puedes pensar que es porque todo el mundo aquí es importante. Y estás en lo cierto, pero de otra forma. Eres una persona: eres importante. Tienes tus capacidades, tus relaciones, tu valor. Es, como decía, un sentimiento, y difícil de explicar.

Toni Schneider haciendo cola para recibir la pulsera y entrar en su propia fiesta es un pequeño ejemplo de cómo son aquí las cosas. O el propio Matt, que sabe de sobra que WordPress no es suyo, es de la comunidad de desarrolladores. Cada uno tiene su valor, no hay nadie que esté por encima de otro. Todos tenemos algo que aportar, cada uno de forma diferente.

La gran lección de hoy se puede resumir con una frase de Cali Lewis.

I have no fans. I have friends. If you follow me on twitter, i will follow you. Because I do not want fans. I want friends.

No fue la única frase del día. Otra de sus reglas es simple: ADD VALUE. Creo que eso es el centro de todo. Que por eso, cuando hablas o cuentas algo, todo el mundo aquí, sea quien sea, te escucha. Porque, les cuentes lo que les cuentes, estás compartiendo tu valor y ellos están compartiendo el suyo contigo. Están dándote ideas, y estás dándoles ideas. Estás aprendiendo y están aprendiendo. Y nos queda mucho que aprender.

Mañana en nuestra presentación estarán, entre otros, Joseph Scott (creador de Prologue, el theme en el que basamos Bach), Toni Schneider, Lorelle VanFossen, Matt Mullenweg, Beau Lebens… Pero ahora el ángulo no es el mismo. No son los nervios de estar enseñándole algo a los grandes de WordPress. Es algo más grande. Estás delante de unos cuantos amigos, mostrando tu valor. Compartiendo. Es mucha más responsabilidad. Y muchísimo más satisfactorio.

Tarjeta de visita

traumaUn blog personal es un blog personal, pero creo que lo que tengo puesto hoy por aquí no es precisamente una buena tarjeta de visita.

Además, mi avatar de twitter se ha roto :(

Esta ciudad es impresionante. El otro día nos dijeron que teníamos que tener en cuenta que en esta ciudad se trata bien a todo el mundo porque, como todos visten casual, nadie sabe dónde está el dinero. Pueden estar hablando contigo y ser un tío millonario creador de FriendFeed, por ejemplo. O puedes ser un chavalito de 15 años con pantalones de pinza y unas converse que resulta ser uno de los podcasters más famosos de Estados Unidos.

Shel Israel tambén nos contaba ayer que, vayas donde vayas, con nuestro aspecto eres un friki/geek. Aquí es lo normal. La gente normal tiene un iPhone. La gente de empresa tiene una BlackBerry. Y casi todo el mundo tiene un millón de gadgets, tienen pegatinas de todo por todos lados, y un montón de stuff de las marcas. La gente de 60-70 años juegan con el iPhone en el Caltrain. Los de 50 que salen a correr por la bahía, lo hacen con sudaderas de Google. Hay una gran (GRAN) proporción de Macs. He visto algunas PSP, pero ni una Nintendo DS.

Miles de historias que contar.

Esta ciudad es extraña. Y me gusta un montón.

Luna Nueva – La Película

ATENCIÓN, SPOILERS. Avisados quedáis si os molestan estas cosas.

Hace un tiempo tuve una conversación con un amigo que comentaba que me preocupaba mucho por las películas. Creo que ya he comentado alguna vez por aquí que decía que un creador/director/productor/guionista tiene rienda suelta para hacer lo que le de la gana, como ponerle escaleras a la Giralda o quemar los pasos de Semana Santa en la Feria de Abril.

Salvando eso, me entero en Perez Hilton que esas licencias ya se conocen para la película de Luna Nueva.
Luna Nueva

1.- Bella actúa de forma un pelín más gore que en el libro.

2.- Sus alucinaciones no son sólo sonoras. Tienen algo más de sensorial. Si no, a ver para qué está el Pattinson en la película.

3.- Va a haber un puñado de cosas que se van a inventar para hacer el libro más potable, porque la verdad es que entre el pastel, el azúcar y el resto, se atraganta un montón. Y tienen ganas de que la gente la vea y la recomiende.

4.- Las condiciones de la vampirización cambian, lo que hará que cambien también los hilos argumentales de las dos películas que quedan.

Es decir, que dándole la razón a mi querido Joaquín, los libros son la inspiración para hacer lo que les salga. Ya no podemos decir eso de ‘Pf, si ya me he leído el libro’. Porque ahora las películas y adaptaciones no tienen nada que ver con la realidad.

Bueno, sí, los nombres de los personajes. Por eso de asociar.

Luna Nueva - EdwardLuna Nueva - Bella

Twitterfall

Twitterfall es un programa maravilloso (web) programado en jQuery que hace que twitter sea más divertido. Puedes seguir trends, búsquedas…

Nunca estoy contento con los programas, y voy cambiando de uno a otro. La última vez le di la oportunidad a Nambu, que ha funcionado relativamente bien para ser un programa de nueva creación.

Y ahora, he descubierto la nueva opción de conversación. Me he reenganchado a twitterfall.

conversations in twitterfall

Por un mundo cubierto de pluma

La noticia de la semana pasada, que de forma natural habría sido pasada por alto casi seguramente, se ha convertido en noticia de portada por una pequeña polémica. Aunque el trasfondo no es más que una pelea entre asociaciones, y el mosqueo propio de que le hagan caso a una asociación que acaba de llegar y tiene el 20% de representación que tiene la tuya, hay que decir que no se quejan sin razón. Y es que desde Colegas han reaccionado a la noticia de que Sevilla este año tendrá una cabalgata como la de Madrid para el Día del Orgullo.

En Dos Manzanas dan un pequeño resumen en una frase:“no todos los homosexuales se identifican con unos gays en tangas en una carroza”. ¡Ay, que me la han cambiado! ¡Esta no es la Colega que yo conozco! Y resulta que en la noticia que publica El Mundo tienen otras dos grandes perlas:

“esta imagen estereotipada hace mucho daño a la normalización social de miles de gays que viven su sexualidad de forma cotidiana sin hacer de ella el núcleo de su existencia”.

“menos cabalgatas sufragadas por la Administración y más proyectos sociales”.

¡Me los han cambiao! ¡Estos no son los chicos que yo conocía!

Le doy un gran aplauso a Colegas (y a cada Colega provincial) por la labor que están intentando realizar (decir que la están realizando es harina de otro costal –no depende de ellos, como bien se demuestra día a día en Sevilla–). Por haber cambiado el chip de hace unos años y haber abandonado las reivindicaciones de salón, para pasar a la acción.

En realidad me había puesto a escribir con la intención de hablar de la cabalgata, pero se merecen una mención especial por su labor.

No olvidemos el otro tema que nos ocupaba. Sevilla tendrá su cabalgata gay. ¿Estamos locos? Sinceramente, creo que hemos perdido el norte. Y no lo digo por decir. Cualquiera ahora mismo tiene que estar pensando ‘qué exagerado, total, no es para tanto, sólo es una cabalgata’. No. No es sólo una cabalgata. Vamos a imaginar. Creemos un escenario, y veamos qué pasa con los personajes.

Situación: una casa normal, medio tradicional. Un padre, una madre, un hijo y una hija adolescentes (por ejemplo). Día normal en la casa. Sus padres, heterosexuales, que es lo normal para los que son padres con hijos adolescentes en estos tiempos. Nunca han tenido relación con la homosexualidad. Todo lo que conocen de ella, como mucha otra gente, es lo que ven y oyen en la televisión. Es decir, su imagen del mundo gay son Jesús Vázquez, Jorge Javier, Alaska, Almodóvar, Boris, la gala de drag queens de Gran Canaria, la cabalgata del día del orgullo y los de Operación Triunfo. Vaya imagen… de miedo, vaya. Imaginemos la escena.

– Papá, soy gay.

Si el señor es de reacción rápida y le ha dado tiempo a pensar y ha recompuesto todas las imágenes en su cabeza, puede optar por el guantazo rápido o por el arrodillado, agarre de hombros y sacudida al tiempo de ‘¿pero qué estás diciendo?’. Si no, simplemente se quedará de piedra o gritará un ‘¡María, mira lo que dice el niño!’(sustitúyase María por el nombre que corresponda).

La segunda reacción, normalmente (y sí, normalmente, vivimos en un un lugar así de triste), es llevar al niño al psicólogo. Pero no para que se reafirme y ayudarle a mantener sus convicciones. Para que no se haga un lío y amueble bien su cabeza, y no se deje llevar por la sociedad o por el entorno, y que se blinde hacia las reacciones que seguro existirán. No, no. Lo llevamos para que se le quite de la cabeza esa tontería de que es gay.

Lo mejor de todo es el resultado. Porque la represión, en muchas ocasiones, termina en explosión. De tener un niño con la cabeza en su sitio, sano, nosotros mismos convertimos a nuestros niños en monstruos, en seres que piensan que, por encima de todo, tienen que defender su opción sexual. Así encontramos internet, y el Mundo Real™, plagado de gente que te cuenta con quién se acuesta cuando se presenta (el ya conocido ‘hola, soy Raúl, soy gay’como si estuviera en Alcohólicos Anónimos y la vida, cada día, fuera su reunión de terapia) y sitios en internet donde, en la biografía, no pueden evitar anunciarlo.

Ahí vamos. Sevilla está a punto de vérselas con su cabalgata. Las reacciones, aunque pronunciadas en el calor y el silencio de cada casa, no se harán esperar. Y mientras no cambiemos el chip y esa sea la imagen que queremos dar, seguiremos castigando, a sabiendas, a muchos que en su casa no han tenido la suerte de que tengan la mente tan abierta. Pero cuando la transformación se ha obrado, cuando los que han pasado por el mismo suplicio, y cuando ya han experimentado su transformación, se olvidan de lo que un día fueron y sólo piensan en la noche, en salir y en aparentar.

Por un mundo cubierto de plumas. Lo estamos creando nosotros mismos.