Personales

Cariñena

Tener clase de máster el viernes y el sábado es una locura. El viernes acabas a las 9.30pm, y entre que llegas a casa y no, terminas de llegar a las 11pm. Ahora cena, ducha, relax, un poco de trabajo,  y te has montado en la una de la mañana.

El despertador suena de nuevo a las 7 (y no a las 6 por arte y gracia de que Fran se ha sacrificado un poco para bajarme a clase), otra horita de trabajo, y clase de 9 a 2.

Tengo alumnos que “por la noche no salen, plan para llegar a casa a más de las 4 los rechazan”. Y yo voy a clase hecho mierda cada vez que me toca un viernes/sábado.

La clase de hoy ha sido especial. Cuando llevábamos ya un rato, y al ir a levantarme para ir a la pizarra, he tenido un vuelco de la habitación de esos chulos. Y, de paso, he descubierto que ahí donde el Dogmatil es magia pura, la mierds del genérico no hace efecto hasta que pasan dos horas. El rato de 10 a 12 explicando php y CSS es un periodo que no me gustaría volver a vivir. Por suerte en las últimas dos horas hemos podido hacer ejemplos potentes, pero… vaya mierda de genéricos, señoras farmacéuticas. Para una tontería da igual, pero para cosas serias, habría que ponerse de acuerdo en no dejarles jugar con nosotros. Que vamos camino de llegar al agua con azúcar.

Un día tan largo e intenso se ha merecido acabar con la botella de cariñena reserva que había por casa al llegar, ahora que de nuevo nos atrevemos a beber algo de alcohol.

Y mañana, domingo, otra vez a currar. Una tienda en producción, y el lunes otra. Trabajo no nos falta, no… Y seguimos para bingo. Hoy a la cama temprano, que la causa principal de todo esto suele ser la falta de descanso adecuado.

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