Se va un grande de la blogosfera

Sí, señores. El Pito Doble echa el cierre hoy, después de unos días de publicar despedidas de amigos.

He pensado mucho tiempo en escribirles algo (desde que Quatermain me dijo que cerraban), pero no encontré nada bonito. En lo único que pude pensar es que, con la que está cayendo y con lo que me encuentro cada día en la lista de feeds, leerlos a ellos entre todo lo demás cambiaba el tono de la mañana.

Han sido muchos años y muchos EBEs de compañía. Muchas historias que contar. Muchas risas. Buenas relaciones… Vamos, que os vamos a echar de menos :(

La culpa es tuya

Está claro que lidiar con clientes siempre es complicado. Eso todos los que hemos estado alguna vez de cara al público lo hemos vivido.

Cliente puede ser un creativo, alguien que viene a comprar, el padre de un niño al que cuides… Cualquiera que te esté retribuyendo por un servicio. Incluso si esa retribución es únicamente moral y no económica.

Y el cliente siempre tiene razón. O, al menos, eso dicen.

[George E.] “Scott ha hecho en el país, lo que hizo Marshall Field en Chicago, Wannamaker hizo en Nueva York y Selfridge en Londres. En su tienda se asume que el cliente siempre tiene la razón.”

(Origin of The Customer is always right)

Esta frase es del año 1911. Habla de algo que se puso en práctica unos años antes. Y en nuestra época, el Siglo XXI, esta frase viene a decir que todos los que nos dediquemos a dar algún tipo de soporte a algún tipo de cliente debemos tener una bola de cristal.

Últimamente estoy monotemático con cosas así. No sabía que me iba a afectar tanto el ninguneo que me hicieron hace tres semanas. Duele ver que un título es mucho más importante que la experiencia.

Experiencia (del Lat. experiri = comprobar) es una forma de conocimiento o habilidad derivados de la observación, de la vivencia de un evento o proveniente de las cosas que suceden en la vida.

Wikipedia

Tampoco tengo tanta. Soy joven, llevo sólo 15 años dedicándome a esto a diario. Con entusiasmo. Con dedicación. Me hierve la sangre cuando veo que alguien pretende, en un mundo globalizado, permanentemente conectado, que su trabajo sea de 9 a 2. Será que soy un iluso. Y mantengo la ilusión, como hace tres años. Como he hecho siempre.  Y no tengo las paredes llenas de cuadros enmarcados con títulos.

Mañana estoy de huelga (o Porque los reyes magos no existen)

Me he quedado muy sorprendido. Ya sé cómo funcionan las cosas en este país. Aún así, no dejan de sorprenderme cada día de un tiempo a esta parte.

Lo último ha sido lo de Nacho Vigalondo. Algo que ha terminado en su salida de El País y en la cancelación por parte del diario de su campaña publicitaria.

Estos últimos meses, en España, he ido sintiendo como si me fueran contando, sobre muchos temas, que los Reyes Magos no existen, derrumbando todo lo que creía o pensaba.
Hay que tener en cuenta que no soy ningún iluso. Wikileaks sólo nos confirmó cosas que ya sabíamos en muchos casos, nada que ver con el efecto Reyes Magos real. Han sido muchas otras cosas las que han llamado la atención. Como la descarada vendida que hemos tenido antes los Estados Unidos, manteniendo lo imposible de mantener, sin ser capaces de razonar.

Tengo amigos que trabajan en El País. Que no son responsables (espero) de este movimiento en el que se ha desmitificado totalmente para mí. Los Reyes Magos no existen. Y parece que el periodismo crítico, independiente y de calidad va perdiendo terreno a pasos agigantados en nuestro país.

Hoy he dejado de seguir a @el_pais. Mañana me declaro en huelga, y no abriré ninguno de los medios online de Prisa. Un pequeño granito de arena. Me sentiré mucho mejor haciéndolo.

No somos tan distintos

Te queda una amarga sensación cuando descubres que, cuando pensabas que algo estaba fuera de la media, de lo normal, te equivocabas.
En el último mes he tenido ese sentimiento, esa sensación, más veces de la que me habría gustado.

Y llega el momento de cambiar tus ideas. Tienes que borrar de tu mente el hecho de que algo ha fallado. Porque no ha fallado. Sólo estabas mirándolo desde una perspectiva incorrecta.

Somos humanos, y los humanos tendemos a idealizar. Y cuando nos pega en la cara la realidad, sólo hay que sentarse un momento, pararse a pensar, analizar, evaluar, y seguir hacia adelante.

Porque al final, después de todo, sólo tenemos que darle una vuelta de tuerca y empezar, de nuevo, a deshacer el mundo.

El engaño de Cajasol

Llevan años (¡años!) vendiéndonos la fusión de El Monte y Caja San Fernando por estas tierras. Y nada más lejos de la realidad. La fusión, tan cacareada, nunca ha sido realidad.

El ejemplo, esta semana. Tarjeta caducada. Te llega la nueva tarjeta, y haces lo mismo de siempre (esto es, ir a un cajero, meter la tarjeta antigua, que te diga que está caducada, que se la trague, y meter la nueva). Pues…

Cajero 1: Su tarjeta está caducada. Con la nueva: su tarjeta no está activada.

Cajero 2: Su tarjeta está caducada. Con la nueva: su tarjeta no está activada.

Oficina de Cajasol: Ah… esto… es que esto es una tarjeta de la Caja San Fernando. Tienes que ir allí a que te la activen. Nosotros, aquí, no podemos.

Cajero 3 (antiguo Caja San Fernando, de los que menos hay en Sevilla –comparándolo con los Montes, que eran como setas–): ¿Desea renovar su tarjeta? Se la traga, y me activa la nueva.

¿Por qué hay Cajasoles distintos? ¿Por que siguen teniendo, a pesar de la unión, clientes de primera y segunda categoría? ¿Por qué en El Monte te tratan de de otra forma si eres de la antigua Caja?

¿Cuál es la diferencia?

Y, lo más importante. ¿Por qué nos marean tanto?

P.S.: Iba a poner que la carta mentía, pero lo pone bien claro:

Realice operatoria de Renovación de tarjeta en el cajero automático de su oficina, iniciando la operación con su tarjeta antigua.