La ilusión de unas elecciones

Tener una empresa pequeña no es fácil. Nunca lo ha sido, pero en estos días se hace muy cuesta arriba. Perspectiva para afirmarlo no me falta. He sido autónomo en tres campos distintos, he trabajado por cuenta ajena, y he tenido una empresa que me llevó a la quiebra profesional y personal.

Ésta es la quinta vez que monto algo. He intentado hacerlo bien. He intentado aplicar todo lo aprendido. He viajado. He tomado notas. He hecho contactos. He utilizado todas las experiencias de mis viajes, de otras empresas. He conocido y hablado, antes de que tuvieran sus empresas actuales, con los ingenieros de sistemas de Twitter. Con los de FriendFeed. Con los de Tumblr. Con el equipo completo de WordPress. Y he vuelto a equivocarme.

Mi equivocación de esta vez es muy grave. Debería haber tenido las mismas aspiraciones que las cuatro veces anteriores: que la empresa funcionase. Pero no. Mi anterior experiencia empresarial me salió muy cara, en todos los sentidos. Esta vez quería, necesitaba, algo distinto y definitivo. Me encontré con que mi socio es igual de estúpido e idealista, con un equipo que nos hace ser una de las 50 mejores empresas del mundo en nuestro campo, y decidimos que queríamos dar un paso más. Queríamos destacar. ¡Destacar! ¡Ilusos! ¿Acaso habíamos pedido permiso para eso? 

En un mundo ideal, siendo bueno en tu campo lo único que tienes que hacer es salir a la calle, buscar clientes, y darte un poco de publicidad.
En nuestro mundo, cuando creces un poco, como premio te llaman las empresas grandes. ¡Yuju! Esta euforia no dura más de un mes. Dura únicamente hasta que descubres cómo funcionan las cosas.

Si quieres trabajar para una empresa grande que tenga contacto con alguna administración, olvídate de que se te conozca. La única forma de hacer algo con ellas es a través de una subcontrata. ¿Por qué? Porque los requisitos para trabajar con ellas son tan específicos que, normalmente, sólo una empresa (o grupo de empresas) los cumple. Son ellos, los intermediarios, los que te contratan para hacer el trabajo. Por un precio.

¿Cuál es el precio? Depende del intermediario. Algunas veces, un 20%.

– ¡Un 20%! ¡Pero eso me hace quedarme sin margen, casi que me sale a pagar a mí!
– No, no lo has entendido. En vez de 100 cobra 120, y ese 20 es para nosotros, por permitirte trabajar.

Por desgracia para nosotros, las empresas pequeñas, esto ocurre siempre con las empresas dependientes del entramado político.

– ¿Y por qué no te asocias con otras empresas para poder tener opciones a trabajar en algunos proyectos?

No es tan fácil. Los conglomerados de empresas pecan de algo similar. Quien organiza el cotarro parte y reparte, y se lleva la mejor parte. Nunca tienes claro a qué bolsillo van esos intermedios. Lo que sí sabes, porque sabes un poquito de contabilidad (lo que estudiaste la carrera y los 13 años en la brecha, quiebra incluída), es que el coste del intermediario a veces llega hasta el 80%. En definitiva, tú sigues estando en la misma situación precaria, estás regalando tu prestigio y tu trabajo, y además estás haciendo que alguien gane mucho dinero mientras que a ti te paga según sus criterios.

Desde hace cuatro años, el tiempo que tiene de vida Mecus, ha habido algunos intentos de reclutarnos. Pero no como se haría en Silicon Valley o como hemos visto en San Francisco. Aquí se parece más a un reclutamiento del Opus Dei.
Hemos intentado escapar de los intermediarios. Hemos intentado hacer las cosas bien. Hemos intentado no traicionar nuestros valores y convicciones. Hemos seguido siendo idealistas. No hemos tomado la salida fácil, escapando de los conglomerados. De las subcontratas, convirtiéndolas en asociaciones. De hacer los amigos que deberíamos haber hecho durante estos cuatro años para ser ahora una empresa de éxito. A cambio, nos hemos visto privados del privilegio de cobrar cientos de miles de euros por hacer una página web (por ejemplo), y nos hemos visto arrastrados a seguir manteniendo nuestros discretos precios.

Hemos estado todo este tiempo sintiéndonos orgullosos por hacer las cosas como creemos que deben hacerse. Dándole el valor adecuado a cada cosa. Llevando nuestra independencia y libertad por bandera. Viviendo, con esfuerzo, de nuestros esfuerzos. Hasta ahora.

Salirse del tiesto es algo que se paga caro. Puede que más aquí que en cualquier otro lugar. No estar dentro del sistema también te asegura que, al no tener el respaldo de mamá, papá te pagará cuando le venga en gana. Tanto es así que contamos ahora con facturas impagadas desde hace 10, 12 y hasta 20 meses. Trabajo que hemos realizado, humildemente, en nuestra pequeña empresa. Trabajo que es nuestro único pan, y que se nos niega día tras día cada vez que reclamamos lo que es nuestro. El gran problema de todo esto es que cada cliente moroso nos cuesta dinero. Dinero de hospedajes, de mantenimientos, y de IVAs ya pagados de las facturas debidas. Dinero de teléfono. Dinero de horas perdidas. Dinero de desplazamientos para nada. Tiempo y esfuerzo que, al final, aunque sigamos insistiendo, en un gran porcentaje caerán en saco roto.

Por desgracia, no es una situación que me sea desconocida. Una vez pequé, por necesidad. Cuando quebramos en mi antigua empresa, el abogado nos recomendó hacer lo que en economía se conoce como “cierre a la sevillana”. Esto es, dejar la empresa sin actividad durante cinco años para que las facturas caduquen y, después, disolver la empresa. Ésta, por desgracia, es una práctica común. Algunos de vosotros conoceréis a alguien que tiene dos o tres empresas que hacen lo mismo, con distintos nombres, para repartir las cosas y tener una salvaguarda en el momento de necesitarlo.

Otras prácticas aledañas, con las pequeñas empresas, también son moneda de cambio común. En este caso, dilatar los pagos en el tiempo hasta que la empresa no tenga más remedio que cerrar, y así quedar exento del pago de la factura. Todo un ejemplo de cómo  funciona el sentido de la responsabilidad y el tejido empresarial de esta nuestra sociedad, donde la supervivencia de unos es a costa de la caída de otros.

Después de años de experiencia, una cosa me queda clara. En otros sitios es posible destacar. En Andalucía nadie sube sin ayuda. Si alguien está arriba es porque tenía las posibilidades económicas suficientes para poder subir, porque es o ha sido partícipe de los intermediarios, o porque tiene clientes y/o inversores que no son de aquí.

La política en este país es paralela. Da igual lo que hagamos, quién esté arriba. Los intermediarios, gobierne quien gobierne, van a ser los mismos. Ellos sí hicieron los amigos adecuados. Y ahora da igual quién esté al mando. Para llegar arriba, los intermediarios son los mismos.

Ayer lo vimos en un debate televisado, en el que intentaban convencernos de que el día 20 sólo participan dos partidos. Sí, esto es lo que nos venden. Que para progresar, hay que venderse. Y nosotros, los pequeños, no importamos.

Lo veo a diario. Cuando nada me respalda después de meses sin cobrar. Cuando los bancos, para prestarte dinero, te piden que antes lo tengas, y ninguna otra garantía vale. ¡Si lo tengo no lo necesito! Los pequeños empresarios, los de a pie, no importamos. Ni en la empresa, ni en la política. Ayer nos demostraron que el 15M no existe, todo ha sido producto de nuestra imaginación. Igual que producto de mi imaginación es encontrarme con todas las puertas cerradas porque no quiero venderme. 

Me gusta comparar la política y nuestra situación con un restaurante, en el que entras y te ponen un cubierto y una sopa de picadillo.

– Oiga, que…
– ¿De beber?
– Coca Cola.
– Tengo Pepsi.
– Bueno, es lo mismo. Me da igual roja que azul.

Y al rato:

– ¿De segundo? Tenemos filete de pollo o filete de cerdo.
– Prefiero pescado.
– No tenemos, sólo filetes.
– ¿Y una ensalada?
– Sólo carne.
– ¿Ternera?
– Pollo o cerdo.

Ésta es nuestra realidad. Dentro de dos semanas nos dejan elegir entre dos menús, con todo muy cerradito, sin posibilidad de sacar un pie fuera. Nos hacen creer con los primeros grandes bloques, el más importante, en un debate, que ellos deciden sobre la economía del país. Como dice Yolanda en un comentario en el blog de Jesús Encinar:

Al Gobierno no le pido que me de trabajo ni que mejore mi economía personal. De eso ya me encargo yo con mi esfuerzo. Lo que le pido es lo que no está en mi mano: legislar para proteger mi vida, para que tenga las mismas oportunidades que los demás, para que no haya discriminaciones. Por eso nunca he votado por la política económica de un partido, sino por su política social. Es donde pueden marcar la diferencia. La economía la mueven otros poderes.

En políticas sociales podríamos pedirles que instaran a pagar a las empresas que deben dinero. Pero no. Las grandes sobreviven, haciéndolo mal, y las pequeñas mueren, haciéndolo bien, por la incompetencia y la parsimonia de los de arriba, a los que no importamos nada.

Aunque el futuro de mi empresa sea cerrar, no voy a venderme. Voy a dejar que todos me llamen idiota por no querer chupar de la teta habiendo tenido y teniendo la posibilidad. Voy a intentar aguantar. Voy a intentar seguir haciendo bien mi trabajo, como en estos años. Voy a seguir trabajando 80 horas a la semana, como en estos últimos meses, para conseguir sobrevivir y suplir todos los costes asociados de los clientes que no nos pagan. Voy a seguir sin tener fines de semana. En definitiva, voy a seguir siendo el mismo estúpido idealista. Puede que el futuro sea caer, pero no sin pelear. Y nunca sintiendo que estoy traicionando todos los valores que he llevado por bandera durante toda mi vida. Me educaron así, y estoy muy agradecido por ello.

Dentro de 12 días nos llaman a votar. El sentido de la responsabilidad me puede. Cuando tenía 18 años iba orgulloso a votar. 11 años después voy sabiendo que ya no existe el voto útil, que aquello fue sólo otra forma más de engañarnos. Ahora que las cosas están mal, se ve quién controla qué, quién gobierna de verdad. Y no son los políticos. Qué poco hemos cambiado desde la Edad Media, y qué atrás quedó la Revolución Francesa.

El día 20 iré a votar. No votaré a ninguno de los grandes. Tampoco votaré a ninguno de los medianos. En algunos de ellos he visto cómo, después de años de trabajo por parte de algunos de sus miembros, estos han sido desplazados por la decisión del partido, venido de Madrid hace unos días para representarnos. Muy bonito cuando empezaron, pero han llegado a donde están por el mismo camino.

El día 20 no toca comer de menú. Toca irse a tapear a las tres mil. Toca ser idealista. Toca ser independiente. Toca apoyar a los míos. A todos aquellos que no quieren chupar de la teta y seguir exprimiendo a una vaca que cada vez está más flaca. Toca apoyar a alguien que nunca gobernará. Toca intentar que alguien, que no está viciado por el sistema y que no baila al ritmo de sus tambores, se siente a su lado. Toca que tengan las cámaras llenas de personas que no importan, de estúpidos idealistas. Porque su voto no vale nada en comparación con las mayorías, pero no dudarán en remover conciencias a cada paso que den.

Porque sí importamos.


Llevaba más de un mes sin escribir, porque tocaba escribir en otros sitios y dedicarse a otras cosas. Escribir siempre es una buena terapia. Ayuda a asentar las ideas. A pensar. A tranquilizarse. Y a ver el futuro con otra perspectiva.

En 15 días empieza la revolución. Tocará decirle adiós a los clientes que nos están costando dinero, y hola a nuevos proyectos. Tocará enfrentarse con mucha gente, y dejar muchas cosas claras. Tocará hacerse valer y hacer valer nuestro trabajo. Tocará ganarse enemistades y que hablen mal de nosotros. Tocará pelear por lo nuestro.

Ya lo dice el refranero. Renovarse o morir. Los morosos, con cualquiera de las dos opciones, quedan con el mismo “problema”: se quedan sin nuestro servicio. La gran diferencia, sobre todo para nosotros, es que no nos vamos a olvidar de su factura.

Llega el futuro

Esta semana hemos estado ajetreados. Por fin tenemos la empresa en el punto en el que queríamos, y hemos podido convertirnos en lo que siempre hemos querido: una empresa abierta.

Durante años (dos :P ) hemos estado yendo a San Francisco para ver cómo funcionan las empresas de allí, un reflejo de cómo queríamos trabajar nosotros. Y como alguno ha dicho por twitter, después de tres años de duro trabajo creando un modelo de empresa que nos permitiera equipararnos a ellos en España (que no es fácil), nos unimos al modelo freemium (dos días antes de que lo haga Amazon Web Services, curiosamente).

Hacemos el anuncio teniendo ya todos los servicios activos, habiendo tenido sesiones de trabajo y de formación anteriores, y habiendo realizado nuestro primer seminario.

Quiero agradecer a mi equipo todo el trabajo, y a todos los demás todo el apoyo y la ayuda incondicional que hemos recibido en estos tres años. Muchas gracias :) .

Y si alguien está perdido leyendo todo esto, sólo tiene que leer los dos últimos artículos en la web de Mecus [1] [2].

Rethinking themes

Daryl

Daryl

[es]

La WordCamp dio para mucho. La primera de las conferencias a las que asistimos fue la de Daryl. No estaba programada ahí, pero nos vino estupendamente el cambio. Antes habíamos tenido problemas por decidir dónde ir y con este cambio se solucionó todo: cada una en su sitio, y a horarios distintos.

Daryl nos dio muy buena impresión. Ya está también evangelizado en el GPL, y es un buen tipo. No hace falta mucho más :)

Todo lo que nos contó en su charla está lo puedes leer en el artículo que he dejado en el blog de Mecus.[/es][en]

WordCamp was great. The first speech was Daryl’s. It was not scheduled the first, but it was perfect. We had some problems before with the decision about which of them to attend and with this change every speech was accessible :) .

Daryl gave us a very good impression. He is already evangelized in GPL and he’s a good guy. Not mucho more needed :)

You can read everything he told us in the post in Mecus blog.[/en]

Traduciendo

[es]

Llevo unos días sin escribir. Es porque nos vamos a Irlanda y tenemos que predicar con el ejemplo. Que siempre se van dejando las cosas para más tarde, y fíjate, dos años ya sin tener nuestra página en inglés.

Y como ya era hora, ya podéis visitar la web en inglés de Mecus. Con nuevo artículo de la WordCamp incluído incluido. [/es][en]

I have been a few days without writing. It’s because we go to Ireland tomorrow and we must do the things we tell others to do. We always leave things for later, and look, two years without having our own website in English.

Now it’s the time. From now on,  you can visit Mecus webpage in Shakespeare’s language . With new article about WordCamp IRL included.[/en]

Próxima parada: Irlanda

[en]

WordCamp Ireland logo

WordCamp Ireland logo

In Mecus we are travelling again. We are very excited. And it’s because within a week starts in Kilkenny, Ireland, WordCamp Ireland 2010.

We could say that it’s not all work. We are going to to Ireland because it’s not very far. But it’s not true(mostly because Kilkenny is not an accessible city). We have many, many reasons for wanting to be there.

  • A WordCamp is always a party. It’s a meeting place. One of the first things to get done is something we try to do whenever we go to a 2.0 event: desvirtualize. Many hours spent in the trac and chatting, reading blogs… Putting a face to the people which you work every day and share a beer gives sense to the word community.
  • Donncha, responsible for development of multi-user WordPress, is in Ireland. In fact, Donncha is very difficult to see outside Ireland. So here we are. Having in mind the moment we are living (merging multi-user with unique-future-WordPress), our conversations of this weekend will be unique.
  • The feeling. I wrote about it last year, when we attend to WordCamp San Francisco. It’s like a drug. To be there makes yourself to believe in yourself and in what you are doing again. It gives strength to your ideas. Strength to share them. It increases your team spirit. Makes you feel you are not alone.
  • The information. Lots of things are gonna be told there. We could have been among the people who is going to tell things, like in WordCamp Spain 2008 and 2009 –and in WordCamp San Francisco 2009, but there’s a lot of people, very good people who have much more interesting things to tell right now than us. Fusion, BuddyPress, WP 3.0 are right here right now, and we don’t want to lose:
    • Jane Wells. She is the team coordinator for new WordPress 3.0 UI –besides the chat and other couple of things ;) –.
    • Donncha O Caoimh. WordPress MU lead developer.
    • Joost de Valk. One of the most prolific WordPress Plugins developer.
    • Paul Gibbs. One of the main contributors of BuddyPress.
    • Sabrina Dent. Our host. She specializes in what we do best: use WordPress as CMS..
  • The length. It’s the first two-day WordCamp –if we don’t count WC Developers’day in SF– and with three tracks! We are still doing our selection. In SF we went two people with two tracks (one blogger, one technical), so we could be in the two. Now it’s a lonely journey, so we must take importan decisions. Because everything, in every conference, is more than interesting.
35 speakers

35 speakers

In this WordCamp, like in the two that have been heldi in Spain until now, we are sponsors. This sponsorship is not for visibility. We are not going to use the possibility of advertising on the bag, or make a stand or a speech. We must keep in mind that, except San Francisco’s, the rest of WordCamps are quite local and the people coming are, almost everyone, people with technical background, so they are not potential customers.
We are WordCamp sponsors because we are going there to learn. To share very valuable information. And because we know that the revenues for the tickets do not cover the cost of organization. So, we wanted to give some support to the community, the community which makes us get up every morning.
200 people area awaiting for us next week. They are 500 less than in San Francisco and it seems it will be raining. It will be, for sure, much more familiar.
You can follow our comments and reviews about our journey in Ireland in our blog, our twitter account (@mecus) and the twitter account of our twitter in the act (@bi0xid) –if there’s wifi, of course ;)
Note: WordCamp San Francisco 2010 is in progress :)
[/en][es]

WordCamp Ireland logo

WordCamp Ireland logo

En Mecus nos volvemos a ir de viaje. Estamos muy emocionados. Y es que dentro de una semana exactamente comienza en Kilkenny, Irlanda, la WordCamp Irlanda 2010.

Podríamos decir que nos vamos un poco de fiesta. Que vamos a la WordCamp de Irlanda porque está relativamente cerca y es de fácil alcance. Pero no sería cierto (sobre todo porque Kilkenny no es una ciudad demasiado accesible). Tenemos muchas, muchas razones para querer estar allí.

  • Una WordCamp siempre es una fiesta. Es un lugar de encuentro. Una de las primeras cosas que se hace al llegar es algo que intentamos hacer todos los que vamos a algún envento 2.0: desvirtualizar. Son muchas horas las que pasamos en el trac y en el chat, leyendo blogs… Ponerle cara a las personas con las que trabajas a diario y poder compartir una cerveza sin hablar de trabajo hace que el sentimiento de comunidad crezca.
  • En Irlanda está Donncha, responsable de desarrollo de la línea multiusuario de WordPress. Es difícil verlo moverse para ir a alguna otra WordCamp. Teniendo en cuenta en el momento en el que estamos (fusionando la línea multiusuario con la principal), las conversaciones en las que estaremos inmersos la semana que viene serán irrepetibles.
  • El sentimiento. Esto fue lo que escribí en su momento, hace casi un año, después de llevar dos días en San Francisco. Es como una droga. Estar allí te hace volver a creer en ti mismo y en lo que haces. Le da fuerza a tus ideas. Te da fuerzas para compartirlas. Hace que crezca tu sentimiento de equipo. Te hace sentir que no estáis solos.
  • La información. Se van a contar muchas cosas. Podríamos haber estado entre los que cuentan cosas, como estuvimos en las WordCamp España 2008 y 2009 y en la WordCamp 2009 de San Francisco, pero hay mucha gente muy buena que tiene cosas mucho más interesantes que contar en estos momentos –fusión de multiusuario, buddypress, 3.0…– que nosotros. Estarán y no nos queremos perder a:
    • Jane Wells. Es la coordinadora del equipo encargado de la nueva interfaz para WordPress 3.0.
    • Donncha O Caoimh. Jefe de desarrollo de WordPress MU.
    • Joost de Valk. Uno de los desarrolladores de plugins más prolificos de WordPress.
    • Paul Gibbs. Uno de los principales contribuidores de BuddyPress.
    • Sabrina Dent. Nuestra host. Es especialista en lo que mejor sabemos hacer nosotros: utilizar WordPress como CMS.
  • La duración. Es la primera WordCamp de dos días, y con ¡tres tracks! Todavía andamos haciendo la selección de a quién escuchar. En San Francisco fuimos dos con dos tracks (una para bloggers y otra técnica) y pudimos repartirnos a gusto. Ahora que se plantea un viaje en solitario, hay que tomar decisiones importantes. Porque todo lo que se va a contar, en todas y cada una de las conferencias, es más que interesante.
35 speakers

35 speakers

En esta WordCamp, como en las dos que se han celebrado en España hasta ahora, somos patrocinadores. El patrocinio no es por visibilidad. No vamos a hacer uso de la publicidad en bolsa, ni de la posibilidad de poner un stand, ni de hacer un speech. Hay que tener en cuenta también que, exceptuando la de San Francisco, el resto de WordCamps son bastante locales y la gente que viene de fuera tienen casi todos un perfil técnico, por lo que tampoco es un foco de potenciales clientes.

Patrocinamos la WordCamp porque vamos a aprender. Porque vamos a poder compartir mucha información y muy valiosa. Y sabiendo que los ingresos por las entradas no cubren ni de lejos los gastos de organización, hemos querido dar un poco de apoyo a la comunidad, a la que nos hace levantarnos cada mañana.

200 personas nos esperan la semana que viene. Son 500 menos que en San Francisco y parece que estará lloviendo. Seguro que será mucho más familiar ;)

Podrás seguir nuestros comentarios en Irlanda desde nuestro blog, nuestra cuenta de twitter (@mecus) y la cuenta de nuestro enviado especial (@bi0xid) –siempre que haya wifi, claro ;)

Nota: La WordCamp San Francisco 2010 ya está en marcha :) [/es]

Publicado originalmente en Mecus. Comentarios allí.

Cambiando el sistema de trabajo

En Mecus somos ya 3 personas trabajando desde hace un buen tiempo. Nos hemos organizado siempre como hemos creído que era mejor para nuestra productividad, y ahora es momento de hacer cambios.

En el departamento técnico hemos buscado la fórmula de la felicidad, pero hasta ahora no habíamos encontrado, con los sistemas tradicionales, ninguna que nos convenciera. Ha sido entonces cuando nos hemos volcado en todo lo que aprendimos en nuestra visita a San Francisco, planteando una serie de puntos que deben ser básicos en nuestro trabajo:

goldengate-300x199

  • Llegar descansados al trabajo. Hay que tener la cabeza preparada para trabajar.
  • Llegar con ganas. Mejora la actitud con los compañeros y con los clientes. Incrementa el compañerismo.
  • Tener tiempo libre, que ayuda a:
    • Desarrollar soluciones a problemas.
    • Tener nuevas ideas.
    • Momentos de ocio: más ideas, más desarrollos.
    • Desarrollo personal.
  • Evitar atascos a la entrada y a la salida del trabajo (en general, pérdidas de tiempo de las que mosquean o crean mal humor). Incrementa nuestra felicidad.

Todo esto disminuye nuestro nivel de estrés, nos hace vivir más tranquilos, más felices.

Trabajamos, de media, menos horas que antes. Pero el aprovechamiento del tiempo y la productividad se incrementan más de lo que podríamos haber pensado en un principio, lo que compensa esa diferencia de horas trabajadas con creces.

(Artículo publicado en Mecus, comentarios allí).