Sobre la industria musical

Cosas que te llegan al correo…


De: El currante medio, aplastado por la hipoteca, la precariedad laboral, los horarios DE MIERDA y otros abusos sociales, como la caña de cerveza a 2 Euros.

A: Ese músico mediático que se duele detrás de unas gafas de sol en la Moncloa, forrado de pasta hasta los pendientes. Tiene cojones ir de rebelde por la vida y terminar en las escaleras del centro del Estado (por si no captáis las sutilezas, el ejemplo se refiere a Alejandro Sanz, aunque es extensible a todos los membrillos/impresentables que le acompañaban en ‘la casita del Zapatero’).

Mira, chavalote, en la gira que te vas a marcar este verano vas a ganar más pasta -haciendo algo que te gusta y que en teoría te llena- de lo que ganaré yo en toda mi puta vida de currito, cargando, además, con una actividad que no me aporta nada personalmente y con la que, si no fuera por el sueldo adicional de mi pareja, ni siquiera me daría para pagar el piso donde vivo.

‘La música está muy mal’ -gimes. Tú, chavalote, no sabes lo que es estar mal. ¿Qué sabes tú de hipotecas, de rebotar de un contrato a otro, de currar a turnos o de 7 a 7? ¿Qué sabes tú de llegar a fin de mes, o de lo que me cuesta a mí plantearme tener hijos con lo que piden en una guardería? Porque te recuerdo que aquí, en el mundo real, curramos dos para pagarnos 70 metros cuadrados.

‘La gente que compra en el top manta no ama la música’ -escupe otro.

¿Con qué validez moral exigís vosotros, que vivís a todo trapo de camino entre Madrid y Miami, sin saber ni el dinero que tenéis, al currante que os pague los vicios y haga multimillonaria a la multinacional de turno?

¿Cómo se puede tener la cara de plantarse en plan víctima sobre una vida de lujo?

La industria ha abusado -y abusa- con los precios y las calidades. Sólo ahora que se ve con el rabo en el culo ofrece lo que no pueden dar los piratas: DVD’s con vídeos, extras y demás. Todo, curiosamente, al mismo precio que antes. ¿No llorabáis que no se podían bajar los precios? ¿Cómo vale ahora un álbum que lleva 12 canciones en el CD y 16 en un DVD (verídico) lo mismo que antes el mismo álbum con el CD a pelo? ¿Cómo puede valer un mismo álbum en España 18 euros y en
Alemania 20 (contrastado) cuando los alemanes ganan más del doble que un español?
Ahora que las mafias e Internet os revientan, ahora, que ya no tenéis la sartén por el mango, pasáis de la posición dominante y abusiva a la apelación más rastrera de sentimientos.
Pues yo, y muchos como yo respondemos: AHORA, QUE OS DEN POR CULO. NADIE puede pedirme que le pague la colección de coches de lujo, el yate y las cuatro casonas en Miami, la Sierra o Marbella. NADIE puede pedir moral desde la inmoralidad.

Ejemplo: Bustamante se acaba de comprar una casa de 500 kilos de las antiguas pesetas en solo CUATRO AÑOS DE CARRERA MUSICAL, claro ejemplo de lo mal que está el panorama musical.

Firma: Cualquier anónimo hasta los güevos de sandeces.

Por Rafa Poveda

Rafa Poveda es un evangelista del software libre y en concreto de WordPress, software con el que lleva trabajando desde 2007.
Actualmente es CTO de MyTinySecrets LTD y Jefe de proyectos en Pixelated Heart, donde enseña a otras compañías a comunicarse y a tener una presencia online utilizando WordPress como su herramienta principal. También trabaja enseñando WordPress dando clases en masters y cursos in-company para desarrolladores.

1 respuesta a «Sobre la industria musical»

Clarísimo. Yo lo tengo clarísimo. Sólo me puedo comprar sin sentir que estoy haciendo algo inmoral dos clases de discos: los muy étnicos, y los muy independientes. Vamos, que o el disco es malayo (aunque me lo venda Sony: por lo menos se han arriesgado a traerme al grupo hasta aquí) o se lo produce la misma cantante (por lo menos no pago intermediarios). Todo lo demás es decirles «sí, lo estáis haciendo bien». Es que ni extras, ni mandangas.

Y seguiré sacando masivamente discos de la biblioteca, hasta que los haya escuchado todos si hace falta, porque sé que eso pone nerviosa a la SGAE.

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