Bi0[x]iD's WaY oF LiFe

Un blog a 60 pulsaciones por minuto


Dix Inferno

Domingo. De nuevo.
El domingo del fin de semana pasado fue absolutamente insustancial. Estar en casa, levantarte medio temprano, e irte al sal贸n para ver c贸mo duerme Otto. No es todo lo feliz que podr铆a ser. Pero es feliz. A su manera.

Hoy es un d铆a extra帽o. Y para celebrarlo me voy a permitir un freetalk.

Estoy en el ordenador del sal贸n. En el grande. El port谩til est谩 en mi cuarto y a煤n le resta una hora de bater铆a. Que guardo por si me hace falta mirar algo importante (credenciales, firmar, direcciones…). Porque el port谩til est谩 aqu铆, pero el cargador est谩 en la facultad. Uno de mis m煤ltiples despistes que ya se han convertido en ley de vida. Y que hace dos semanas que me est谩 volviendo loco.
S茅 que soy yo pero no soy yo. S茅 que soy yo, y sobre todo mi circunstancia. S茅 que soy circunstancial, pero sobre todo soy yo. Hoy Otto no hace m谩s que acompa帽arme y tumbarse acurrucado en mis pies mientras juega con el peluche que me rob贸 ayer de mi cama. Los perros tienen la capacidad de oler los sentimientos. Las emociones. Y muchas sensaciones. S茅 que quiere salir a la calle, que tiene ganas de dar una vuelta. Pero esperar茅 a que apriete un poco m谩s el calor para ir a dar una vuelta y dejar que el sol nos vea hoy por primera vez.

Ayer mi mundo se cay贸 un poco. El colof贸n final para una semana llena de equivocaciones y de errores. De confusiones en las horas de los parciales. De sentimientos cruzados y situaciones arriesgadas. De coches rotos y motos estropeadas. De objetos perdidos que nunca podremos volver a recuperar.
Anoche sal铆 a la calle a dar una vuelta. Con unos cuantos amigos que pr谩cticamente acabo de conocer. Quedamos temprano, sobre las seis. Y nos fuimos a dar una vuelta por Sevilla. Hac铆a tiempo que no sal铆a un s谩bado por la tarde a la calle aqu铆 en horario comercial. Y record茅 que ahora la Navidad empieza el 1 de Diciembre. 隆Un mes de Navidad! Pero hice poco caso de todo. No estaba en uno de mis mejores d铆as, y lo que me apetec铆a era estar rodeado de mi gente.
Nos fuimos a dar una vuelta por la Plaza Espa帽a. Y me acord茅 de las tardes en las que sal铆a con Dani a pasear. Porque apetec铆a. Porque quer铆amos que nos diera el sol. O el aire. O porque nos apetec铆a correr un rato. O, en los d铆as extra帽os, nos apetec铆a darnos una vuelta por el parque mientras la lluvia nos calaba. Para terminar, como ayer, en el Parque.
Anoche el Parque estaba estupendo. Dej茅 a esta gente un rato y me fui a dar una vuelta. 7 de la tarde. Noche cerrada, oscura. Con nubes. Y con todo mojado de la lluvia reciente. Perfecto para hacer uso de las militares y cruzar el parque de punta a punta, pensando en la ambientaci贸n que se podr铆a montar en un lugar como ese para una peque帽a reuni贸n de los antiguos componentes del C铆rculo. Ya va siendo hora de que las Tres Lunas se reunan de nuevo. Aunque sea s贸lo por los viejos tiempos.

Despu茅s de movernos, de cenar, y de un ‘no s茅 qu茅 hago yo aqu铆’, las chicas llegaron a ‘rescatarme’. Creo que es la mejor definici贸n para aquel momento. Y con una de cada brazo, nos montamos en el coche de Hide con otras dos ‘amigas’ y nos fuimos a la Alameda. All铆 estaban Peku y todos los dem谩s. Y all铆 los dej茅 (y las dej茅, hablando con un franc茅s de ascendencia vietnamita llamado Yuu) mientras me acercaba a ver un peque帽o espect谩culo. Noche alamedienses. Terminamos los tres viendo un espect谩culo de los Delinq脙录entes con cariocas y mazas de bowling sin fuego. Una noche alamediense m谩s.
No tard茅 mucho en decirles que me iba a casa, y Carmen insisti贸 en acompa帽arme. Tres de la ma帽ana. Ya estaba todo cerrado. El Bosque, el Bar贸n… bajando persianas. El Caf茅 del Mar aguantando a los 煤ltimos. Y el Holidays abriendo sus puertas para recibir a los 煤ltimos despojos de reducida virilidad en busca de una noche un poco menos malgastada. Y nosotros, en medio de cualquier calle, mir谩ndonos a los ojos. Pensando en todo lo que queremos decir, pero sin poder hacerlo. Hasta que me activa el resorte. Lanza la primera oleada, y me pregunta por Madrid… ‘Bonita ciudad’ acierto a decir. Pero s茅 de sobra que no es eso a lo que se refiere. Entonces algo dentro de m铆 se abre de par en par, y todo comienza a fluir. Ella se acomoda en un coche y se prepara. Sabe que ahora toca escuchar. Porque sabe que s贸lo escuch谩ndome a m铆 mismo soy capaz de darme cuenta de d贸nde estoy de pie. Que por eso escribo tanto. Pero hoy no tiene ganas de leer. Quiere escuchar. Y me pide que hable.

Los sentimientos se me cruzan. Ayer me hac铆an la gran pregunta. Oye, 驴todo 茅sto es por ti o por m铆? Es un sentimiento extra帽o. Algo atenazado ah铆 adentro que no quiere terminar de salir. Me pongo a hablar, y empiezo a contarle historias antiguas y pasadas. Porque ahora todo son historias antiguas. Porque no soy capaz de retener. Porque todo lo que recuerdo ahora son cosas de un pasado anterior. No tengo recuerdos vivos. Todo es como si pasara sin m谩s. Como si todo lo que ocurre perdiera su fuerza y su sentimiento. Como si un halo de oscuridad lo cubriera todo. Y se quedara ah铆 como si fuera un recuerdo lejano.
S铆, al menos queda, pero… lejano. Estaba cont谩ndole la sensaci贸n de haber compartido con alguien algo m谩s 铆ntimo, y tenerlo s贸lo como un recuerdo lejano. Y que todos los recuerdos, de antes y despu茅s de ser un bi贸xido, tengan la misma intensidad. Y que los antiguos a veces los recuerde con m谩s intensidad que los actuales.
Y todo 茅sto hace que una tarde de domingo no sea una tarde de estudio y aprovechamiento como lo era antes. Ahora es una tarde en la que mi cabeza da vueltas y hace ejercicios para aprender a recordar. Y me siento como deben sentirse todos aquellos que durante a帽os de alcohol y drogas han perdido la sensibilidad y la capacidad de mostrar sus sentimientos. E incluso de sentir. Porque su vida ya no tiene intensidad. Es plana. Y ellos se lo han autoimpuesto.
Recuerdo que una de mis 煤ltimas peleas antes de terminar la relaci贸n fue precisamente por estupefacientes. Dos argumentos. El primero, ‘pens茅 que despu茅s de lo que te ha pasado ser铆as capaz de entenderme mejor’. El segundo, ‘驴ves? quieres que deje de disfrutar de la vida d铆a a d铆a pensando en el futuro y ma帽ana me puede pasar lo mismo que a ti’.
Necesito a alguien cerca. Alguien que me sirva de apoyo. Que me ayude a centrarme. Alguien que sea una peque帽a luz en mi oscuridad. Que me acompa帽e un poco en mi soledad. Que est茅 aqu铆. Cercano. Accesible. Que me haga redescubrir tantas cosas que tengo olvidadas y no soy capaz de recordar.
Algo as铆 no es compatible con la distancia. Y todo se convierte en un l铆o dif铆cil de desenmara帽ar.

Ejercicios de memoria. Estudiar. Trabajar. Y seguir avanzando poco a poco, a base de hitos, poni茅ndome metas. Estoy empezando a pensar que dej茅 el tratamiento psicol贸gico demasiado pronto. Al fin y al cabo, s贸lo han pasado 9 meses desde que volv铆 a nacer. Y no tengo ni idea de qu茅 va 茅sto a lo que llaman vida.

He dejado E-Nomine. En estos momentos es mejor escuchar Moi Dix Mois. Y tratar de avanzar cada d铆a un poco m谩s.

Bi0[x]iD. Una parte de negro por cada dos de naranja.

R.A.V.E. ThE MiND :: oPeN The Ne[x]T



Deja un comentario