Minigóticos (y 2)

En un día en el que la calle O’Donnell de Sevilla es oficialmente peatonal, en el que acaba por fin Motivos Personales, y después de haber terminado en el University Tour, me pongo a comentar cosillas :).

Hoy todavía no he revisado los blogs de la gente. Estoy escribiendo el post antes de lo habitual, pero es que me quiero levantar temprano mañana para hacer unas cuantas cosillas. Una de ellas, unas cuantas fotos de nuestro cubículo para poder enviárselas a los niños de Venera7. Otra, leerme más detenidamente este mail de Linus Torvalds que lleva el siguiente comentario de Gufo implícito:

Linus Torvalds sabe MUCHO de kernels. Pero dudo que sea una eminencia en botánica (un poner), por lo que si este hombre me dice que las fresas crecen en los manzanos, por muy Linus Torvalds que sea….

Define: Minigóticos: sus gustos

Ya habíamos hablado de la tradición textil de un minigótico. Botas New Rock, faldas de gasa, corsés, chaquetas negras largas, pelos de punta…

Hoy añado dos detalles importantes:

1. Los piercings.

Casi todos los minigóticos (utilizado como neutro) adoran tener las lenguas, las orejas y la cara llenas de acero quirúrgico, metal o titanio. Puedes encontrarte desde los piercing más normalitos (ceja, labio en la parte inferior, labio en la parte superior debajo de la nariz (igh, qué dolor), superior en la oreja, o superaros) hasta los más extraños (en el cuello, cruzando la nariz de lado a lado, en el canalillo…) y los más morbosos (en los pezones, o un Príncipe Alberto).

2. La música.

Un minigótico todavía no está demasiado versado en música. De hecho, su sentimiento hacia la música y hacia su forma de actuar en general en relación a ella y motivado por ella será uno de los factores importantes a la hora de clasificarlo cuando abandone la clasificación actual en Pegatina, Oscuro o Gótico (posteriormente, como dijimos, un Gótico puede evolucionar, y completo la información de ayer, convirtiéndose en un Señor Gótico (superdigievolución, lo normal), un Gothic Doll (ultradigievolución) o un Visual (ultramegadigievolución)*.

Por tanto, podemos decir que el minigótico se deja llevar por lo que ve a su alrededor, y va absorbiendo sonidos sin más, y acercándose a unos y otros círculos de Evolucionados, empapándose (y malempapándose) de todo lo que se mueve.
Así nos encontramos minigóticos a los que es más fácil atraerlos con un imán que con un contoneo de caderas, o que huirán en el momento en que escuchen algo que suene a pop.

Pero a lo que íbamos. El estilo de música de un minigótico es, invariablemente, algo que a la vez sea chunda chunda y suene oscuro. Es decir, que si es de sonido rítmico (¡pero sin ser bakala) y suena a alemán, sueco, o no se entiende, lo escucharán. Nos podemos encontrar a grupos de minigóticos escuchando a Alphaville, Rotor o al mismísimo ¡Paul Van Dyk! al tiempo que se escuchan consignas como “ésto es muy hard” o “qué oscuro”.

Con el tiempo irán remodelando un poco sus gustos, entendiendo qué es la música, por qué suena y qué es lo que les emociona, y entrarán en alguna de las clasificaciones anteriores.

Aprovecho para recordar que tenemos a las puertas el concierto de Culture Kultür y hay que ir comprando las entradas (reservo a quien haga falta ^_^).

* Se sobreentiende el neutro (masculino y femenino) para toda la clasificación).

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