Actualizaciones de software

¿Puede una actualización de software ser crítica?

Cuando pensamos en una actualización de software, siempre pensamos en nuestro sistema operativo, o en nuestro móvil. Los que trabajamos en tecnología, también nos preocupamos del software con el que trabajamos a diario , aunque cada día menos, porque cada vez más existen suscripciones mensuales que nos ahorran quebraderos de cabeza. Y nos preocupamos de tener actualizados nuestros sitios webs, y los paneles…

Pero hay actualizaciones que pueden ser críticas. La actualización de un banco, por ejemplo. O, en estos días, la actualización del software de Boeing. Un error en la lectura de los sensores parece ser la causa de que el avión eche el morro hacia abajo. Y hace dos días, otro avión se clavó en el suelo, destrozándose por completo y sin dejar supervivientes.

Tener a gente bien formada y especializada es un requisito importante. Pero, sobre todo, no os olvidéis de invertir un extra de tiempo (y de dinero si sois los clientes) en testear el software. Puede salvaros de muchos problemas posteriores.

 

 

El caso Dyson

Hace unos días, mientras preparamos la gran aventura de fin de año que ya os contaré, abrimos un canal de descuentos de Amazon en Telegram. Un pequeño experimento que alimentamos a través de un parser, se almacena en WordPress, y el sistema publica en Telegram, Twitter y Facebook a través de un sistema de cola con pautas horarias.

Pues bien. Una usuaria me ha mandado una mega oferta. Pongo primero la conversación completa y después comentamos.

– Eh, eh, un 90% de descuento en todos los productos. Todos Dyson. Haces click y te lleva a la página de Dyson.
– Suena super raro. ¿Me pasas el enlace?.
– Claro. Toma.
– ¿Seguro que es de Dyson?
– Todos los productos son de Dyson. Además, he tenido que registrarme.

Suena raro porque una marca como Dyson de principio no tienen la posibilidad de ofrecer descuentos de ese tipo. Y si la tuviera, y su coste de producción fuera ese, nunca te lo diría.
Premisa número 1: una marca asentada nunca pierde dinero.

Entramos en la página. &&$(·&.club (no le voy a dar un enlace). Mal. Y http simple. Primera sospecha. Ofertas y todos los productos son de Dyson. Bien. Pero eso no lo convierte en una página de Dyson.
El menú en ordenador es un menú móvil. Saben quién es su mercado. Porque en un móvil eso de las urls se difumina aún más. Quien entre por un enlace de Facebook ya está en la primera fase de la trampa. Y tienen un título que también puede inducir a engaño.

Pero todo eso lo veo yo. Quien me ha pasado el enlace lo ha visto desde dentro del Facebook, a través de un enlace, y lo que ha visto ha sido esto:

Como veis, Facebook os enseña la URL de la página, pero tan pequeña, que es casi invisible. Para que no estorbe. Sí, Facebook, ya sabemos lo poco que te importan tu usuarios si hacen cosas fuera de tu red, no hace falta que nos lo repitas a diario…

Así que recomendación para grabaros a fuego: abrid siempre la página en el navegador. Eso os va a permitir hacer las siguientes comprobaciones, que son básicas.

Sigo con el análisis de la página. Hacemos scroll. Enlaces sociales. Pasamos por encima, y todos vacíos. Alerta roja. ¿Una tienda con sus canales sociales vacíos? ¿Habiendo llegado desde Facebook? Imposible.

Seguimos. Páginas legales. Plantillas. Escritas con la primera letra siempre mayúscula para estorbar a la legibilidad. Busco algo que siempre miro: quién es quien me está vendiendo los productos. Información de la empresa que vende: 0. Llamad a la policía de internet.

Pero vamos a terminar. Me registro en la web. El correo de registro va a SPAM (bueno, puede ser). Título: Welcome to – [Dyson site]. De ahí viene el me he registrado en la página de Dyson. Pero está mal estructurado, la web no tienen nombre. Contraseña visible (qué mal acostumbrados nos tiene WordPress a hacer estas cosas de forma segura por si alguien nos coge el móvil o nos mira el correo). Y el correo de la tienda, una cuenta de Gmail. Que no vamos a investigar, porque ya tenemos demasiadas alertas que nos dicen que no sigamos adelante.

Aún así, vamos a la última. Página de pago. http. A ver. No. NO. Nein. Niente. Ez. Iie. Una página de pago tiene que estar en https. Y no puede estar en https tachado como las página de la Junta de Andalucía o de la UPO (chapuceros…). Tiene que saliros en verde, con candado, y con la información de la empresa, que es a quien compráis. Esto os da garantía de que existe y de que tenéis posibilidad de reclamación.

Para aclararnos, una tienda debería mostraros algo tal que así:

El candado, y la información de la empresa. En el móvil no es tan visible (hay cosas que mejorar ahí, señores de Android). Pero podemos encontrar esa información también si pulsamos sobre el candado, y después en los detalles del certificado.

La diferencia con un certificado como el que tengo yo en esta web, que es sólo de seguridad, se vería así.

En móvil no es tan fácil de distinguir a simple vista, pero si compráis por internet, hacedlo de forma segura. Y si no lo tenéis muy claro, hablad con soporte (en este caso que vemos de Dyson no podríais, porque la página no tiene) y pedid una dirección para pagar por PayPal. PayPal crea una factura de forma automática y os ofrece la opción de reclamación y devolución del dinero, cosa que vuestro banco la mayoría de las veces no os podrá ofrecer si habéis pagado con tarjeta y habéis introducido los datos.

P.D.: Ya para rematar, miré los datos del dominio.

Registrant Name: zphatss
Registrant Organization: N/A
Registrant Street: sdsdsdsds
Registrant Street: 1685146981
Registrant Street:
Registrant City: sdfdfdsf
Registrant State/Province: Gansu
Registrant Postal Code: 325100
Registrant Country: CN
Registrant Phone: +86.13178238597
Registrant Phone Ext:
Registrant Fax:
Registrant Fax Ext:
Registrant Email: 1685146981@qq.com

Puede que el móvil exista. Pero lo demás…

– ¿Ya has comprado?
– Esto….
– Llama a tu banco. A ver si lo pueden anular.

 

Escritura por voz

Los sistemas operativos de Apple tienen un entorno completamente preparado para poder utilizar todo del ordenador a través de voz. Una de las opciones que ofrece es el dictado. Un dictado que ofrece, además, en múltiples idiomas.

Este texto que estás leyendo ahora mismo ha sido dictado por completo al ordenador. Se ha dictado incluso con signos de puntuación, los retornos de carro, Y conociéndose las palabras adecuadas se pueden escribir todo tipo de corchetes, comillas, acentos, Y casi cualquier cosa que necesitemos para hacer un texto comprensible.

Lo bueno de este dictado es que no sólo puedes utilizarlo para algo como el blog como estoy haciendo yo ahora mismo. Puedes utilizarlo en casi cualquier programa del Mac, incluidos Twitter, Slack, procesadores de texto… de esta forma puedes estar utilizando el micrófono casi para todo sin necesidad de estar tecleando.

Además, hay una serie de comandos que puedes utilizar que aparecen cuando dices  “mostrar comandos” que te permiten hacer uso vocal también de negritas, cursivas, mayúsculas…

Todavía estoy cogiéndole el truco, pero están haciendo que mis manos y mis dedos en resorte se sientan cada vez más cómodos y menos doloridos en el día a día. Realmente esto ha sido un efecto colateral, porque he empezado a hacer un podcast para mejorar la dicción preparando lo que van a ser una serie de cursos online que estamos preparando y que tengo que locutar. Pero me ha venido de maravilla.

Si queréis probar el dictado podéis activarlo en Preferencias de teclado > Dictado. Y si queréis la lista completa de todos los símbolos que podéis utilizar los podéis ver en esta página. Uno de ellos es “cara sonriente con los ojos cruzados” xD.

 

Sin corazón, sólo seríamos máquinas

Es fácil usar frases. Sencillas, llenas de significado, pueden utilizarse para vender un coche así, sin más. Todos entendemos lo que nos está vendiendo: un coche con personalidad, dotado de algo característico. Una idea que, sin embargo, choca de frente con el sentido mismo de la frase.

Aquí Uma Thurman es Giulietta. Es el corazón de la máquina. Y deja abiertas múltiples interpretaciones de la frase que tanto me llama la atención.

La primera vez que vi el anuncio me acordé al momento de Manuel Toharia. De él y de su participación en Imaginática 2007.
Recuerdo que aquel año fue, a priori, la conferencia que más me interesó. Y no me equivoqué con él. No me dejó indiferente.

Manuel Toharia ese día nos hablaba en una conferencia titulada “¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas?” de mil cosas distintas. Anécdotas de su vida. Cosas que entendía y que no entendía del mundo. Y hacía un pequeño repaso histórico de la informática.
Es verdad, cómo él decía, que la informática nos sorprendía a pasos de gigante. También, que nuestro condicionamiento es grande. Si hubiésemos nacido en China, posiblemente no seríamos eminentemente católicos. Nos dejó unas cuantas preguntas abiertas en el poco tiempo que tuvo, una hora escasa, que a mí me dieron mucho que pensar.

Aquel día volví a rememorar algo que escribí en mi primer blog allá por 2003. Por aquella época era un obsesionado de la Inteligencia Artificial, y seguía programando en Shattered Realms. En aquella época, nos hicimos un dungeon (una quest, una misión dentro del juego) en el había dos dragones de dos cabezas por derrotar. Programamos los dragones a lo bestia. Si localizaba algún conjuro de clérigo, iba a por ese personaje para eliminarlo cuanto antes y que no pudiera sanar al equipo. Atacaba primero a las armas mágicas desde las que recibía más daño. Se ponía protecciones contra los elementos con los que le atacaban (fuego, hielo…). Y aprendía. Si en un equipo era vencido por un personaje concreto, a la siguiente atacaba primero a ese personaje, hasta eliminarlo. Fijación básica del atacante, coraje llamamos a la función :P.

Aquellas noches de programación con el equipo fueron muy fructíferas. Aprendí mucho de lógica y de Inteligencia Artificial. Y se me antojaba algo normal. Al fin y al cabo, ¿no es eso lo que hacemos con los niños? Pautas adquiridas, educación, ensayo y error… Tenemos un sistema de aprendizaje, una memoria SSD con programación lógica a 8 niveles, que nos permite controlar nuestras acciones y nuestras emociones. Además, tenemos una ROM, llamada instinto, que nos permite realizar ciertas funciones sin tener que aprenderlas, porque vienen en la configuración básica. Al final, no somos tan distintos (de base).


 

El viernes, en WordCamp Marbella

Este viernes andaré por WordCamp Marbella un rato. Me llamaron, y me toca ir a hablar un poco del futuro de WordPress.

Realmente me ha salido una ponencia extraña, porque casi todo lo que hay en el futuro son cosas técnicas, pero creo que ha quedado una explicación bastante interesante.

Y aunque me toque hablar del futuro, soy el segundo en contar cosas esa mañana. Así que lo he organizado un poco para hablar del futuro, y después retomar con el presente.

WordCamp Marbella va a ser extraña. Empieza el viernes por la mañana, y termina el mismo viernes por la tarde, así que casi cierra la posibilidad de que vaya mucha gente de fuera. Aún así, esperamos que sea todo un éxito y ver allí a muchas caras conocidas :).

Logo WordCamp Marbella 2016

 

Adina Rivers Love School

Por fin tenemos la Love school en marcha. Aunque abrimos oficialmente las puestas el lunes que viene, tenemos ahora la semana d e registro y estamos muy contentos con los números.

La verdad es que cuando entré a trabajar en MyTinySecrets esperaba que el trabajo fuera algo más sencillo. Tenían un blog en WordPress y una tienda en PrestaShop. O eso parecía.

Lo que hay por debajo es algo mucho más grande. Un equipo de ahora 16 personas entre administración, cuentas, servicio al cliente, contenido, apps móviles, vídeo, tecnología… Y dándole mucha importancia, siempre, al servicio al cliente.

No es un sistema de venta sencillo tampoco. Dropshipping, multitiendas PrestaShop-WooCommerce, múltiples integraciones y API… Todo eso soportado por un montón de software que hemos tenido que interconectar: Zendesk, Freshdesk, Breeze, Slack, Screenhero, Zoom… Todo ello apoyado en redes: Instagram, canal de YouTube, Twitter, blog

Y cuando tuvimos todo en su sitio y el trabajo fue cómodo, dimos el paso al siguiente nivel: la formación. La LoveSchool es nuestra niña bonita, y este curso es el primero de muchos. Como decía, los números prometen. Y los retos durante este tiempo han sido muchísimos. En este último año he aprendido más que en muchos de los anteriores.

Este proyecto nos abre muchas puertas a un millón de cosas, que irán viniendo una a una. El futuro pinta cada vez mejor.

Y si queréis echarle un vistazo a lo que hemos hecho, aquí tenéis los enlaces:

 
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